Thorin

De Genubi
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Thorin VientoRojo
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Perfil del Personaje
Alias"Monotok el retornante"
Edad217 años
GéneroHombre
RazaEnano
ClaseGuerrero
EstadoMuerto
Procedencia
Ciudad NatalCumbres VientoRojo
FamiliaMartok (Padre)
Misha (Esposa)
Hogar ActualMorrin
Intereses
DivinidadMoradin
Creencias
AfiliaciónCervecería VientoRojo (Jefe)
Clan VientoRojo
Ocupación
Profesión
Habilidades
En combate
Afinidad al arte
Cualidades
Especialidad
Honores
Premios
Datos de Personaje
AlineamientoLegal Neutral
JugadorZombyra

Honor y respeto- Thorin

Introducción

Cuenta la leyenda que cuanto más larga es la barba de un Enano, más grande es la experiencia en combate de este, por eso aquellos enanos ajenos a la pelea suelen tener las barbas retocadas o de corta longitud para dar a conocer que son comerciantes, mineros o simples ciudadanos. A simple vista podemos apreciar que Thorin tiene la palabra "Combate" tallada en la piel y así lo demuestra su barba. Padre de dos hijos sanguíneos, Mjolnirtok y Thoradin, y padre adoptivo también de Geist y Sinn (Gnomos protegidos por él y adoptados al verlos en peligro en la calle al ser tan jóvenes y no tener familia), junto a su noble esposa Misha lleva adelante la Cervecería VientoRojo conocida por muchas ciudades enanas y aledañas a Morrin por su gran cerveza especial la cual solo unos pocos pueden aguantar si no tienen una gran fortaleza.

Como si hubiera nacido en plena guerra y de crío ya blandiera un hacha para proteger a los suyos, Thorin, un enano férreo de 217 años, es un ser veterano pero con la mirada de un joven luchador, el cual quiere arremeter contra su objetivo para dejar crecer esa barba aún más. Posee rasgos marcados pero tacto sutil, por lo que sin dudas Thorin es un señor de la guerra, un auténtico guerrero y un maestro del combate táctico. Lideró muchas veces el frente de batalla de guerras y combates tanto para defender sus tierras como así también para oprimir enemigos que atentaban contra cualquiera de las ciudades enanas aledañas. Contratado por los reyes y príncipes y venerado por ser el mejor en su arte, Thorin se gana el respeto de sus pares en combate rápidamente, con autoridad suprema y sin titubear, demuestra coraje, confianza y una amistad sin igual, inclusive contra aquellos a los que les tiene desprecio por naturaleza o le han faltado el respeto. Si tienen el valor de blandir un arma y combatir junto Thorin, este les devolverá respeto absoluto y protegerá el honor del combatiente, de ser necesario… con su propia vida.

Personalidad

Zegaton (Legado de su padre)

Thorin es un Guerrero de los más nobles, un Enano al que el respeto y el honor marcan su senda y la de los que lo rodean como un aura invisible que se siente en el aire cuando está cerca, en especial dirige su acento hacia el receptor cuando lo observa con su mirada firme y decidida. Infundiendo la seguridad de la palabra, que solo alguien que vio la muerte de cerca puede predicar, y con un sentido del humor incomparable que por momentos distiende el aire tenso, sabiendo que su risa aún tiene jerarquía en la sala. Sin dudas, aquel que se pare junto a Thorin y emprenda camino hacia la batalla junto a él, se verá resguardado por un compañero implacable, un padre que protege a sus compañeros como si fueran sus hijos, como si fueran...sus armas.

Sus armas, sus queridas armas, Zegaton y Escuadra, fieles acompañantes de pelea de este viejo conocedor de aventuras, mostrando sus marcas de batallas pasadas y esperando conseguir más en el futuro. Aquella Escuadra que supo blandir cuando su moral fue deshecha para luego encontrar su corazón, su mente y su honor infundidos en un martillo, el gran Zegaton, padre del valor y la justicia, hijo de la guerra y de la muerte, aquella pieza que pasará de generación en generación a aquel que sea digno de blandirlo y tenga la personalidad que su padre crea sea la justa portadora de tan potente objeto. Thorin maestro de tácticas y profesor de valores, enseñara a quien se cruce, que el respeto no se falta y el honor prevalece.

Descripción Física

Thorin en la primera guerra de las Cumbres Viento Rojo y "Baluarte", su primera espada.

Veterano pero ardiente, como la llama que perdura y quema por igual, así es Thorin, con una barba blanca de gran longitud y unos ojos grises los cuales cambian de color según el tiempo que el cielo vocifere. El Gran Enano de 1,47mts impone presencia e intimida con su apariencia de viejo con pocas vueltas. ¿Su tonada? Cálida y su acento inolvidable, clásico de un VientoRojo natural, una voz amigable pero capaz de rugir fuerte como un tigre enfadado, anécdotas de combate en sus hombros, pecho y espalda, objetivos clásicos de luchadores que tienen que traspasar la vanguardia de una tropa, allí donde pelea Thorin con sus manos cansadas de sangre pero dispuestas a proteger su barba y su honor.

Luce una armadura de antaño, pero igual de efectiva que cualquiera de las más relucientes de la época actual, demostrando que si la armadura brilla es porque nunca estuvo en un combate. Reluciente o no, su armadura lo envuelve como un manto de un color gris rocoso con detalles rústicos enanos de una época anterior. También lleva una capa de pelaje de oso azul, aquella que fuera su enorme cobija de pequeño que de adulto se convertiría en su fiel protectora. Su casco, usado solamente en situaciones de adversidad, está a tono con la armadura pero no del mismo forjador, con una gran "M" roja en su frente y cuernos de batalla.

¿Sus armas? Zegaton y Escuadra. Un Martillo grande retornante eléctrico negro con detalles de rayos dorados y un Urgrosh Enano compuesto con el filo simple de una Gran Hacha y contrafilo de estaca triple, un hacha infundida con el poder del rayo la cual en la base de la empuñadura tiene una punta afilada capaz de atravesar las rocas más sólidas.

Thorin a pesar de su cuerpo compacto, tiene gran habilidad y potencia, su fuerza es imparable y contiene una destreza a temer, digno de un Gigante pequeño.

Lore

Niñez

Martok VientoRojo y "Viento Rojo", Su espada.

Thorin es hijo de "Martok VientoRojo" líder y Co-fundador, junto a su Hermano Morador, del Clan VientoRojo, lo que lo vuelve el portador natural del apellido (el segundo en linaje después de su padre). Su madre es "Dulana Puño de Roca", hija mayor de una familia noble y respetada en su ciudad, quien se mudó de pequeña a las Cumbres VientoRojo para conocer más sobre la cultura de combate, nata de estos, y conseguir así al padre de sus hijos. En la familia también se encuentra "Muratok", hermano gemelo de Thorin, un Enano de barba larga pero no tanto como la de Thorin, guerrero como su hermano y portador de la "ventaja de linaje" (ya que generalmente el primogénito es el heredero nato de las voluntades del padre y es por eso que porta en su nombre la terminación "tok" dando a conocer que él fue el primero en ver la luz al salir de su madre).

De pequeño Thorin aprendió el arte de la batalla naturalmente, gracias a su padre y su tío, en los campos de entrenamiento donde les enseñaban a los más pequeños las historias de combate de sus mayores, las anécdotas de muertes y victorias, les enseñaban a respetar su idioma y su raza, a cuidar a los suyos, a sentirse orgullosos de quienes eran y nunca bajar la mirada. Thorin prestaba atención a cada palabra dictada por los maestros de guerra y aprendía todo lo que le era posible de ellas, pero luego de los entrenamientos siempre iba a un lugar… él subía hasta lo alto de la "Montaña Azulada" para llegar hasta allí... ese sitio especial donde él podía estar en completa armonía, "El viejo sabio", un árbol limonero bastante grande en el cual amaba tomar siestas a su sombra o descansar mientras miraba como entrenaban sus mayores.

La Montaña Azulada era una de las montañas más altas de la región, con un pasto de color verde cobalto, árboles de moras azules y un canal de agua celeste oscura que entonaba un sonido relajante, era un lugar especial donde habitaba un pequeño grupo de osos azules, mejor conocidos como "Osos Bluroses", particulares por tener el pelaje azulado debido a consumir la vegetación de ese color y beber el agua del canal de la montaña. Pues allí iba Thorin, a disfrutar del viento y el sonido del agua corriendo o de los osos mascando moras, allí disfrutaba de su manjar más preciado, los limones, que su tío Morador le enseñó a convertir su acidez natural en un jugo dulce y fuerte gracias a la stevia, unas hojas que crecían en las bases de las montañas y eran usadas como ingrediente para hacer más dulce un alimento gracias su savia. Su tío siempre le acercaba dos o tres hojas de stevia a Thorin terminado el entrenamiento para que vaya y disfrute de algunos antes de tomar una siesta, entonces él ponía la hoja sobre el limón tajado y absorbía su jugo ácido a través de unos pequeños agujeros en la hoja hechos con una daga, logrando así, que su sabor fuera dulce y agradable.

Thorin destacaba entre sus compañeros, ya que era rápido e inteligente, comprendía las enseñanzas casi al instante y las practicaba hasta el cansancio. Vaya que era rápido, nadie le ganaba corriendo en bajar de la montaña cuando su madre lo llamaba a comer. Él adoraba las comidas de su madre, la carne de jabalí dulce era su favorita, una comida que le agradaba compartir en la mesa junto a su padre, su hermano, su tío, y sobre todo, su abuelo, Madorin-tok, aquel viejo enano que contaba historias de guerra y leyendas al pequeño Thorin, le dejaba grandes moralejas a su nieto y este se iba a dormir imaginando cómo sería ser el protagonista en esos relatos.

Thorin siempre hacia bromas a la gente de la ciudad, aprovechando la similitud en apariencia que tenía con su hermano. Los pequeños VientoRojo salían juntos a asustar a la gente o bien, jugarle bromas a los borrachos del pueblo haciéndoles creer que veían doble, jugarretas clásicas de estos dos pequeños que se hacían notar.

Un día, luego de jugar con su hermano, Thorin subió hasta la montaña a ver como entrenaban sus mayores y descansar un poco en el "Viejo Sabio”. Su padre, luego de terminar con el entrenamiento de las tropas, subió a visitar a su pequeño hijo. Lo encontró tirado sobre el césped dormido, por lo que se reposa sobre el limonero mirando a los osos jugar hasta que su hijo despierte. Al cabo de un rato Thorin despierta y ve que su padre estaba parado junto al árbol tajando un limón el cual le extiende a Thorin junto a una hoja de stevia. Martok toma asiento y reposa sobre el césped una bolsa y su espada, la gran "Viento Rojo"*. Luego Martok fija su mirada a las tropas entrenadas por su hermano y le dice con vehemencia:

-Un día tendrás que blandir una de estas hijo y no estaré ahí para protegerte. Deberás sobrevivir por ti mismo y proteger a la familia. Ten, toma esto y cuídalo con tu vida, demuéstrame que puedes proteger a otro para que cuando este crezca te cubra la espalda.

Martok abre la bolsa y le extiende un huevo de Grifo. Entonces prosigue con firmeza

-Este animal es el símbolo del clan hijo. Los grifos mustangos acompañan nuestro martillo en la guerra y juntos quiebran las barreras de la injusticia. Críalo y haz que crezca fuerte y audaz, que te acompañe en la batalla y cuide de tus seres queridos en tu ausencia, demuéstrame que eres capaz de hacerlo.

Thorin deja caer unas lágrimas de felicidad sobre su rostro y mirando a su padre le responde

-Sí papá, seré yo con alas.

  • Esta es una espada de "Alethoryl", una aleación de adamantino, azufre y mythril con inscripciones rúnicas mágicas, forjada en el altar de Moradin ubicado en la ciudad de Thormheim. Fue hecha con el Yunque de las Edades y el Martillo Variante, objetos semejantes a los que Moradin utilizó para crear a los enanos, y manejados únicamente por "Baltorn el moldeador", un Enano enviado de Moradin para forjar las armas de los jefes de clan. Cualquier otro ser que intente hacer un acto de forja en el yunque de las edades con el Martillo Variante sufrirá "La Pena de Moradin" despojando al portador de todos sus sentidos como castigo. Estos actos de forja solo pueden hacerse si "El Concilio de los Siete” está de acuerdo.

Juventud: la era de "Mолоток" y la Primera Guerra

Thorin para este entonces ya era un joven experimentado en el combate, el cual había participado en numerosas contiendas y había dirigido tropas en grandes guerras. Conocido como "Monotok el retornante", ya que siempre volvía victorioso de las guerras que lideraba, estaba al mando de las tropas de jinetes de grifos cuando su padre se ausentaba y era líder de un escuadrón de 25 jinetes de grifos. Incluso en esa época era un General de guerra contratado por reyes y concejales para pelear aquellas batallas donde simples gendarmes hubieran desistido, ya que siempre contrataba soldados de elite y tropas especializadas para llevar a cabo la tarea que le delegaban sus clientes. Tantos años de guerra sirvieron de entrenamiento e hicieron a Thorin no solo valorar su honor y el de sus hermanos, sino también la responsabilidad de forjar un trabajo y una riqueza con lo que mejor sabía hacer... luchar.

Thorin logro estos méritos gracias a su habilidad y sus buenos resultados en famosas guerras como la de "Tarbor y Molkazul" (el paso orco de montaña de Oshu Grum hacia territorios enanos); "La guerra del mendigo" en el sur, cerca de Gol'thorol; "El asedio de Drum'gash Torad", una de las minas más grandes de todo Karvand, rica en minerales y metales de alta calidad ubicada al norte de Arcania, muy cerca de los dominios Cuerno Dorado; "El asalto a los 4 salones", donde un pequeño conflicto social desato una fuerte reprimenda a los ciudadanos de Morrin donde Thorin lideró el escuadrón que puso fin a los arrebatos de ladrones y mercenarios sobre los ciudadanos, logrando que los 4 líderes ladrones desistieran al verse rodeados por los jinetes y las tropas propias de Morrin; y por último la famosa “Guerra de los guantes blancos" batalla en la que nadie nunca supo en un principio quien pago los servicios de aquella embarcación que en el lago Kalima, la cual acabo con los barcos que llevaban dotaciones de comida para más de un mes y riquezas varias de la ciudad capital de Thormheim. De esta última hazaña solo una pista quedo sobre el agua y fue la punta del iceberg que desato la guerra hacia Valharum, territorio de Vikingos en las montañas Asharum y Kartas, punta donde había una insignia y fue lo que diviso un sobreviviente del barco para notificar al Rey enano, el cual sin dudarlo convoco a los Viento Rojo para hacer la labor de sentencia.

Hasta ese fatídico día…

-¡'Anâg rakhâs nifburul! ¡Du id-'uzghu, du id-'uzghu, dashâtu Bagdu Barzul! ("¡Tropas orcas enemigas! ¡A la batalla, a la batalla hijos Viento Rojo!"). Ese fue el grito que se escuchó retumbar en toda la cumbre. Fue el grito de aviso de un guardia montado, que mientras patrullaba por los aires los dominios Viento Rojo, divisó a lo lejos tropas orcas enemigas acercándose rápidamente.

Morador despertó exaltado y corrió hacia la ventana, el sol le daba la bienvenida a él y sus seres queridos, pero también le daba luz a la tierra que pronto se convertiría en campo de batalla. Morador pega un grito en idioma enano, su hijo, que patrullaba las cumbres desde el aire, lo escucha y se acerca hasta su morada. Morador eleva la voz y le ordena al jinete:

-¡Molbur, alcanza a Martok y dale la noticia cuanto antes! Daremos la señal sonora para que se alisten las tropas. Que el viento te guíe hijo mío.

Molbur asiente ante la petición de su padre, da media vuelta y emprende viaje hasta donde se encontraba el líder del clan. Martok había partido hacia Thormheim, ya que dos días atrás había recibido una carta para encontrarse con Madoran, Rey de los 7 clanes. La carta estaba escrita con una pluma de grifo real (Los grifos reales son grifos especialmente criados para defender la fortaleza de Thormheim). No había dudas que el rey tenía un asunto importante con Martok, por esto mismo, había emprendido viaje inmediatamente camino al castillo montado en su fiel grifo "Emperador".

Entonces Morador corre hasta los salones bajos y despierta a todos sus soldados lo más rápido que puede. En su camino se encuentra a Falir, general a cargo de la armería y las tropas de combate a distancia. Le dice en voz medio entrecortada por la falta de aliento y la urgencia

-¡Falir!

Grita Morador mientras aminora su marcha.

-¡Shemkhar capitán! (¡Saludos capitán!)

Responde Falir ante el grito de su jefe con una mirada de desconcierto y preocupación. Morador toma aire y empieza a impartir las órdenes velozmente con un tono imponente, diciendo:

-Alista a tus tropas y que beban agua, los orcos nos invaden y debemos actuar rápido. Dile a Bregor que toque la canción de guerra, necesitamos estar en el flanco izquierdo lo antes posible. Que los arqueros y las ballestas se preparen, queremos asediar la vanguardia orca para ganar tiempo. ¡Por Moradin, necesitamos a Martok en este momento de crisis! Tal parece ser que los orcos se enteraron de que mi hermano partiría hacia la capital. ¡Ve con rapidez y valentía guerrero!

Falir hace una seña por sobre su hombro y dos soldados se escudan y salen corriendo con él hacía "Dur' Kazar", el ala sur de la fortaleza, allí donde habitan los que estudian la magia y la música.

Por algo es que dicen que los Vientorojo están ligados al viento, ya que como traídos por una ventisca, "Falathor", la fortaleza viento rojo, ya tenía sus tropas listas dentro y fuera de las murallas en un santiamén. Las tropas de Falir desde la muralla apuntando al campo de batalla con sus arcos y ballestas listas para doblegar el paso orco. Kirin piedra afilada, ingeniero de la familia Vientorojo y capitán de movimientos de asedio, tenía preparadas las catapultas y ubicadas estratégicamente donde Morador había pedido, para ganar tiempo y lograr separar la escuadra orca obstaculizando el paso con las piedras morteras. Por último los soldados de Morador a la vanguardia listos para la colisión, donde estaba Thorin junto con Muratok, ubicados en el frente de batalla un poco más atrás de su tío Morador.

Todo estaba listo pero faltaba Martok. De repente el silencio se hizo protagonista de la escena en la fortaleza enana, solo los sonidos de cadenas y gritos orcos se oían a lo lejos. El hacha de Morador actúa de eclipse y tapa el sol en los ojos de Thorin que apunta su mirada hacia arriba, donde su tío extendió el brazo firme con el que daría la orden de inicio de guerra. Thorin estuvo en muchas batallas pero nunca en una donde sus raíces estuvieran en peligro, su familia, sus creencias, sus amigos, su hogar. Hacía calor y Thorin estaba transpirando, pero era un sudor helado, ese sudor de dudas, miedo. Era la experiencia convertida fantasía por el enemigo, donde su casa iba a hospedar sangre y muerte de hermanos que darían su vida por prevalecer en sus tierras.

"DARKULAR, RO'GASH DUM, SAL'TOKAR!" fue el rugido de su tío Morador a la vez que bajaba el brazo y apuntaba al enemigo. Ese grito convirtió el sudor congelante en valor y determinación para Thorin, quien con su lengua bebió una de las gotas de su cara y emprendió la carga hacia la vanguardia enemiga, seguido por las rocas catapultadas del escuadrón de Kirin que apreciaban todo el terreno desde lo alto de su trayectoria. Las flechas viajaban al unísono con los jinetes montados desde la carga aérea y el muro de escudos principal se iba formando desde el centro hacia los costados para aguantar el asedio montado de los orcos.

Mientras tanto, Morador se quedó en el centro dirigiendo todos los escuadrones. Si alguien pudiera cambiar su hacha por una batuta seguramente sería un gran director de orquesta, demostrando que no tenía nada que envidiarle a su hermano Martok. Quizás menos diplomático pero igual de astuto que el padre de Thorin, Morador estaba aguantando el ataque orco, ganando tiempo para su hermano, para que cuando este llegase saltar al combate frontal con los suyos.

Al avanzar hacia el campo de batalla, Thorin, Muratok y Baltir (uno de los mejores lanceros Vientorojo, amigo muy cercano de Thorin y su familia) se separan de la carga de la milicia inicial y van donde su tío les había ordenado mientras se alistaban para el combate. Para esta batalla, Morador había planeado en muy poco tiempo junto a Thorin, utilizar los canales mineros para aparecer en la retaguardia de las líneas orcas para así poder llegar al comandante y al capitán rápidamente, o como comúnmente dicen los enanos "cortar la serpiente por la cabeza".

Thorin lideraba a su hermano y a Baltir, quien le iba resonando la actualidad del combate conforme avanzaban para que "Monotok" fijara su mente en el plan y su vista en las bifurcaciones estratégicamente creadas para el combate de las minas y no cometer el error de salir antes o después de la ubicación del general orco.

Thorin (el del casco con alas), Muratok (de azul) y Morador (abajo apunto de atacar) luchando contra los orcos.

Las tropas Vientorojo eran impecables, desde el puño hasta la mente. Para ellos pelear no era un deporte, un pasatiempos o una necesidad, era un arte, el acto más primitivo y sangriento llevado a su naturaleza más preciosa. Aunque Morador gritaba órdenes sin parar, sus gritos no eran en idioma Enano tradicional, sino que utilizaba modismos en forma de códigos de guerra creados por los Viento Rojo (otra de las peculiaridades de este clan) para que inclusive en batallas contra otros enanos o razas que supieran entender su idioma, estos no pudieran nutrirse de los gritos de guerra que lanzaban para anticiparse a los movimientos de su ejército.

"ROGAR'DAL, REBUR KULAR TOSH'DAR" grita Morador, entonces las tropas de rango desenfundan sus hachas y martillos y salen a la vanguardia intentando rodear al enemigo. Pero los orcos, férreos, toscos y sin compasión, tenían muchas tropas montadas por lo que comenzaron a doblegar el ejército Enano. Justo en ese momento, Thorin, Muratok y Baltir salen a la superficie, atacando desde la retaguardia, para intentar eliminar a quien al parecer era el segundo al mando, ya que su general se encontraba montando un enorme jabalí en el centro de su ejército asistiendo a sus tropas, haciendo imposible acercarse a él. Un golpe, tan solo un golpe letal al Orco estratega (el segundo al mando) y su moral decaería, obligando a las tropas, confundidas por ese ataque sorpresa, a retroceder para protegerlo y quizás, con un poco de suerte, dejar expuesto a su general para un ataque aéreo para dar fin a la lucha.

En cuanto el aire del exterior entra en sus pulmones, Baltir comienza la carga junto a Thorin y Muratok empieza a rodearlo por la derecha por si intentaba escaparse. Tan atento al combate que tenía enfrente estaba el Orco estratega que no logra darse cuenta de los tres Enanos que venían por detrás, pero si sus escuderos, que le advierten, logrando girar su cabeza justo a tiempo para divisar al enemigo que había logrado infiltrarse. Ante este ataque inesperado, el orco, empieza a tratar de reconocer a sus enemigos y que clase de amenaza representaban. Entonces, sin intención y para su lamentar, logra entrelazar su mirada con Thorin, quien le esboza una leve sonrisa por sobre su barba, invitándolo a pelear y a reconocer que las cartas de Thorin fueron mejores esta vez.

Thorin (Izq.) y Muratok (der) en el paso hacia las minas nevadas.

El segundo al mando emite un gruñido, señala y los escuderos toman posición. Eran cuatro soldados robustos y fornidos que rápidamente forman una pequeña falange en la que por detrás se alza el Orco con su espada lista para enfrentarlos. Al ver esto, Thorin saca una soga con piedras en las puntas y la empieza a enroscar en su antebrazo derecho, le extiende la otra punta a Baltir y este hace lo mismo en su cintura. Después con un rápido movimiento, Baltir se adelanta, pega un salto, clava su lanza en el piso, posicionándose delante de la falange a la misma distancia que la longitud de la soga. Los escuderos, que no supieron cómo responder ante la finta del Enano, le proveyeron la ventaja al golpe de Thorin quien, con su brazo derecho agarrado a la soga, comienza a dirigirse hacia la izquierda hasta que se tensa y pega un pequeño salto utilizando toda su velocidad de carrera, lo suficiente para planear sobre tierra unos segundos. Entonces Baltir, que se sostiene de la lanza con una mano para no perder la posición, y con toda la fuerza de su otro brazo y su cuerpo, se transforma en el eje por el cual Thorin girara para atacar a los cuatro orcos en un solo movimiento de su hacha. Ante la sorpresa, los orcos no supieron cómo reaccionar, por lo que recibieron el ataque de lleno, muriendo el primero al instante y los otros tres cayendo tumbados ante el golpe descendente.

La espectacular hazaña de combate solamente pudo ser apreciada por su hermano Muratok (y un muy sorprendido líder orco) que iba avanzando hacia al centro dispuesto atacar al Orco en jefe, ya que sus escuderos quedaron inutilizados. En cuanto Thorin aterriza de su salto, corta la soga de su brazo con su hacha. Una vez libre, Baltir desentierra su lanza, salta sobre los orcos caídos y se pone firme mientras avanza de frente al enemigo todavía en pie.

En esta posición, Baltir es el primero en atacar, dirigiendo su lanza a las rodillas del Orco, logrando que este ponga su atención sobre sus piernas y la defensa de las mismas. Ante este descuido de la guardia alta, Muratok carga rápidamente por la derecha y de un salto asesta un golpe sobre la espalda del gran Orco con su hacha, dándole un golpe sobre su hombro izquierdo, bajando su defensa al inclinar la cabeza por el dolor. Es entonces, al escuchar el grito de dolor del orco, que Baltir da un paso hacia atrás y toma una postura en "T", disponiendo unos cuantos lanzazos al torso del orco, asestando todos y cada uno de ellos. Al quedar detrás, Thorin, comienza su carga hacia el enemigo por el lado derecho, salta sobre la cabeza de los guardias caídos, localiza una apertura para un golpe a la carrera sobre la rodilla y asesta, dejando al Orco semi arrodillado sobre su pierna derecha. Es entonces cuando ante el intento desesperado de una última estocada de parte del Orco, que Thorin desvía con las placas de su antebrazo, da una media vuelta rápida que le da ventaja para disponer el corte final en el cuello del Orco.

El grito final del segundo al mando retumba a lo largo del campo de batalla, por lo que el general Orco divisa que su compañero de combate no seguirá dirigiendo la estrategia. Como estaban esperando, el líder dispone un ataque a los causantes de la muerte de su compañero y rompe la organización orca para dar este ataque de venganza contra los tres enanos. A causa del inminente avance sobre su posición, Baltir y Thorin comienzan la retirada a las minas para volver con su tío, pero Muratok no los sigue, vociferando con ímpetu:

- ¡NO VOY A DEJAR QUE TE QUEDES CON EL! Es mío por derecho y me pertenece, no te lo llevarás, voy a mostrarle a nuestro padre quien es el más fuerte. ¡PELEA COBARDE, ENFRENTA EL MIEDO!

A consecuencia de estas palabras dirigidas claramente a él, Thorin frena su retirada e intenta comprenderlas. La retirada no era un acto de cobardía, el plan había sido un éxito y era el momento de volver y ganar la guerra. Lo que no entendía Thorin era ¿Qué clase de valor estúpido estaba apoderándose de su hermano en ese instante? Thorin sabía perfectamente que miedo no tenía y no dudó en gritarle a su hermano: ---editar----

-!PELEAREMOS DEL OTRO LADO CON LOS NUESTROS!, !CORRE, CORRE YA MURATOK!

No obstante Muratok siguió firme y empuña su hacha mirando con fiereza al gran pelotón Orco que se aproximaba hacia él. Muratok iba a morir y su hermano estaba muy lejos como para poder salvarlo. Pero aunque sabía que un rescate era una locura, Thorin de igual modo emprende carrera hacia su hermano, a lo que prontamente Baltir toma su brazo impidiendo que vaya por un camino donde sabía que el resultado era la muerte junto a su hermano:

- ¿QUE PIENSAS QUE HACES MALDITO? !SUÉLTAME IDIOTA, ES MI HERMANO, ES MI SANGRE! ¿¡ACASO ESTAS DE SU LADO TRAIDOR!?

Gritaba Thorin cegado por la ira y la necesidad de salvar a su hermano de una muerte que se aproximaba cada vez más y más. Aun así Baltir no lo suelta, incluso aunque lo llena de insultos y gritos, deja caer unas lágrimas para luego decirle por lo bajo al dolido Thorin:

-Señor, no puedo dejar que muera, ya su hermano eligió su destino… No deje que elija el suyo también, el viento surca otro camino para usted y su tío lo necesita del otro lado… Thorin, tu padre no podría con la muerte de los dos.- Tragando esas últimas palabras como una amarga hiel.

Es entonces cuando Thorin fija la que sería su última mirada hacia Muratok, quien colisiona contra las armas Orcas y se pierde de vista entre las monturas y las armas. Luego Thorin no puede más que caer sobre sus rodillas a la vez que se agarra la cabeza y gritar de dolor, un dolor más fuerte que cualquier corte de espada, peor que una roca cayendo sobre el cuerpo o la embestida de un gran rinoceronte de combate, el dolor de la muerte de un hermano…

Entre lágrimas y gritos, que pondrían los pelos de punta hasta al más valiente, Baltir ayuda a Thorin a reincorporarse ya que las tropas orcas se dirigían hacia ellos. Posteriormente empiezan a correr hacia las minas tan rápido como sus pies se lo permiten, olvidando ante el trauma su hacha en el suelo, siendo aplastada por la montura de los Orcos. En menos de un minuto los dos enanos entraban en las minas y cerraban el paso detrás de ellos

Aunque lograron tomar el túnel para volver a la fortaleza con su tío sano y salvo, en el tramo de vuelta no hubo palabra ni sonido emitido por Thorin. De modo que Baltir no tuvo opción más que observar mientras corrían, como su ejemplo a seguir, esa muralla férrea inquebrantable, fue derribada por un ataque que no se pudo cubrir, el ataque más doloroso que puede recibir un Enano, el golpe a su sangre, a su familia.

Martok (Izq.) y Morador (Der) con sus armas de combate montado.

Llegando al final del túnel se escuchaban gritos de felicidad, que se mezclaban con otros tantos de aguante y exaltación. Era Martok, había llegado en su grifo y estaba sobrevolando el área junto a su hermano:

-¡Ahí! Están saliendo, Martok

Le comunica su hermano con entusiasmo al líder del clan y este puede ver a su hijo saliendo de la mina junto a Baltir. Pero Martok no ve a Muratok por lo que rápidamente vuela hacia la ubicación de ellos, a lo que pregunta con preocupación:

-¡Thorin! Que el viento te resguarde querido hijo ¿Dónde está tu hermano?

A lo que responde con la cabeza gacha:

-El… Ah muerto papá, eligió morir en la lucha.

Cuando escucha esto, Martok queda conmocionado por la noticia, baja su vista en señal de dolor y comienza a rugir por lo bajo apretando los dientes:

-Hijo, la pagaran, les hare saber que sucede cuando atacan a los míos, como cobardes, cuando no estoy, ¿¡ATACAN CUANDO NO ESTOY!? ¡LES DAREMOS CAZA! ¡ROLGALUR PHYR SONDAR!

Con este último grito, Martok ordena para que "Guardián" el grifo de Thorin y que "Capataz" el grifo de su hermano se ponga en posición de ofensiva en el suelo. Tan pronto como aterrizan, Thorin sube a su grifo y alcanza a su padre en lo alto. Mirando a su hijo, Martok pregunta:

-Thorin, ¿Dónde está tu hacha?

A lo que responde con algo de vergüenza:

-La perdí en la retirada. Vi morir a Muratok y ni siquiera recordé que estaba allí, lo siento.

Martok mira a su hijo con severidad:

-Thorin, escúchame bien, ni en el peor de los momentos pierdas la calma. Tu arma es tu mano, y por lo que veo nunca olvidas tus manos, por lo tanto, nunca olvides tu arma, ¿Entendido? Ten, toma esta arma y venguemos a tu hermano. Zegaton te dará la fuerza para continuar. ¡Du id-'uzghu Thorin! ¡Du id-'uzghu Morador!!Les mostraremos de quienes son estas tierras!

Solo entonces Thorin agarra fuertemente el martillo de su padre y sigue su rastro en el viento.

Mientras tanto Baltir ve como los tres VientoRojos vuelan hacia la guerra y rápidamente vuelve a la posición de lancero con sus compañeros, viendo desde abajo como un padre y un hijo van en busca de sangre, una sangre que calme su dolor.


(((Bregor hijo de morador guerrero oso y Bomil))) (escribir)

Continuar y corregir al terminar :D

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