Natsa

De Genubi
Saltar a: navegación, buscar
Natsa
Natsa nueva 14.png
Perfil del Personaje
AliasElegida de Felles
Edad21
GéneroMujer
RazaHumano
ClaseCleriga
EstadoVivo
Procedencia
Ciudad NatalBaius (presunta)
Familia
Hogar ActualBag.png Viajero
Intereses
DivinidadFelles
Creencias
AfiliaciónDestinadas de la Noche
OcupaciónNinguna
Profesión
Habilidades
En combate
Afinidad al arte
Cualidades
Especialidad
Honores
Premios
Datos de Personaje
AlineamientoCaótico Neutral
JugadorNatsa

Arimila... no te alejes mucho.- Natsa, derrotada por su instinto materno

Natsa es una mujer humana de 21 años. Fue escogida por su diosa como una de las “Elegidas de la Noche”. Ha vivido toda su vida apartada de la sociedad bajo la tutela de Melkiora, entrenadora de "elegidas". Siendo alumna, denominada “elegida”, Natsa demostró potencial en las artes que su maestra le enseñaba - uso de espadas, cocina, baile, lenguas, religión, etc - . La estricta tutoría de ‘Mel’ hizo de su alumna una persona centrada, decidida, fiel y muy fuerte. Un giro del destino hizo que Natsa perdiera a su maestra y tuvo que buscar el futuro, que su diosa le preparó, sola.

Personalidad

Enojarla no es una buena opción...

Natsa es una persona confiada en la mayoría de las situaciones, diplomática y directa, siempre resuelve los problemas al instante. Su fidelidad es únicamente hacia los que ella considera cercanos y utilizará cualquier medio para defenderlos. Aunque le gusta resolver los problemas de manera diplomática, no se quedara atrás en un combate si éste se diera. Será la primera en atacar y intentara acabar con el enemigo con un ataque fuerte y rápido. Su actitud es confiada, desafiante, decidida y directa. Las discusiones contra ella no duraran mucho y hacerla cambiar de opinión es muy difícil. Odia el alcohol y el maltrato a los gatos, los hombres en general le parecen innecesarios y toscos, es pésima en relaciones con ellos y hasta ahora no hay hombre que le haya interesado, Así como tampoco hay quien la haya pasado bien después de hacerle burlas por su corta estatura. Ama la comida, cocinar y comer. Su gusto por los alimentos es una debilidad, si negocian con ella por eso, siempre y cuando sea una comida bien elaborada, podría nublar su juicio. Nada la hace enojar más que si se meten con su gato mascota Xumi, Hacerlo puede romper amistades, fidelidades, acuerdos y cualquier tipo de relación con ella. Le encanta el saber, aunque el estudio no es su fuerte, siempre se interesará por algún templo extraño, un enemigo particular, un objeto desconocido o historias olvidadas. Respeta a las otras razas, siempre y cuando le respeten a ella. Su vida nómada hizo que se cruzara con muchos integrantes de distintas culturas, hecho que causó que Natsa aceptara a las personas según sus costumbres (mientras no maltraten gatos).


Xumi gato de Natsa

Descripcion Fisica

Natsa con ropa casual

Natsa es una mujer muy hermosa, con un cuerpo muy estilizado y un estado físico excelente, aunque tiene varias cicatrices en su cuerpo, siempre estarán escondidas. Su clero le enseñó que siempre tiene que mostrarse sutil y delicada, incluso con una armadura puesta. Es de baja estatura aún para los humanos, con 1.53m. Lleva el cabello rojo fuerte y muestra una mirada de superada a todo aquel que no sea cercano, sino una orgullosa sonrisa te hará entender que le agradas. Su vestimenta será en la mayoría de los casos, elegante o con su representativa armadura plateada, con adornos en color rojo que hace que resalte más su cabello. Suele llevar una pequeña mochila y en las caderas tiene a sus grandes espadas, aunque son de distinta forma, tamaño y peso son el mismo tipo de arma. Comúnmente tiene a su gato en el hombro u oculto en su coraza. El uso de collares parecidos a los que los gatos utilizan le fascina. Su cabello siempre tiene un corte muy rustico que ella misma se hace y se ata el pelo con una coleta.









Religion

Simbolo de Felles

Felles la diosa felina cuyo ambito de poder incluye la proteccion (como una madre protege a sus hijos o una gata defiende ferozmente a sus crias), el castigo de los malignos y el destino. Felles es una diosa salvaje que proporciona grandes bendiciones a aquellos a los que favorece, pero cuando esta enfadada su cólera no conoce limites. Es enemiga encarnizada de los licantropos y Serveros (El canino infernal de 3 cabezas).

Dogma: Hablar de dogma en relacion a Felles es casi una contradiccion. Felles es un deidad caotica, a menudo caprichosa, que no exige inflexible adhesion a principio de fe alguno. En general, fomenta la vida y la libertad, sosteniendo el valor de la vida mortal, las cosas bellas y la libertad por encima de las reglas agobiantes. Felles odia el mal, y al igual que gatos y serpientes son enemigos mortales, detesta especialmente a Serveros y a sus creaciones los Licantropos, y la gente que adora a Felles comparte de forma habitual esta enemistad.

Felles

Clero y Templos: Los clérigos de Felles visten tunica plateada como la luna y no hay hombres en sus filas. Estan encargadas de permanecer constantemente en guardia contra las fuerzas del mal, como un gato que vigila que las sabandijas no invadan la casa.Solo hay un templo dedicada a ella en el mundo que es una enorme edificacion donde se crian innumerables cantidades de felinos,hay tambien quienes traen a sus propios gatos y mascotas para ser bendecidos por Felles y brindar proteccion a su familias, sus tierras o en sus viajes. Como diosa protectora tambien es venerada en pequeños santuarios caseros donde comunmente se reunen gatos a comer o a dormir siestas. Atacar cualquiera de estos felinos es invitar a que la colera de Felles recaiga sobre el autor de la agresion, Tambien el consumo del alcohol esta prohibida entre lo suyos (ya que en una ocasion ella fue embriagada para aplacar su infinita ira).

Elegida: Hay un mortal entre todos los adoradores de la divinidad, que es elegida por ella para cumplir un papel en el mundo, uno el cual ni las sumas sacerdotisas conocen. Algunos creen que es un capricho de la diosa para moldear un poco el mundo mortal ya que ellos no tienen permitido interferir directamente en el destino de los mortales. Esta elegida puede ser cualquier persona a la que la deidad le haya echado un ojo y tiene como futuro grandeza, no importa cuando ni como, esta persona hará algo que cambiará el destino de muchos mortales, se trata de una decisión divina. Sus seguidoras al enterarse quien será, entrenan y preparan a esta "elegida" desde su más tierna niñez para su gran porvenir. Ella debe pasar por distintos rituales y aprender el combate, música, magia, arte, economía, política, historia y más que nada religión. Muchas historias de estas predilectas, se cuentan en todo el mundo, hay poderosas hechiceras, habilidosas asesinas, imponentes guerreras y admirables clérigos en ellas, que describen como cambiaron al mundo, y su lucha hasta el fin contra el mal.

Simbolos sagrados de felles y sus diferentes coloresl

El anillo de Felles azul se le entrega a las suma sacerdotizas de Felles, lideres del clero y maxima autoridad en el mismo.

El anillo de Felles rojo se le entrega a la unica elegida de Felles.

El anillo de Felles negro se le entrega a todas las clerigas y sacerdotizas como Simbolo sagrado. A partir de eso obtienen su poder.






Combate

Dará la cara contra cualquier oponente
Estara en el fervor del combate no importa cual

Su estilo de combate es el enfrentamiento cuerpo a cuerpo, tratará de reducir a su enemigo con golpes letales en todo el cuerpo, sus años de entrenamiento le han brindado una técnica mortal. Natsa en el combate no duda, no se retracta y reacciona lo más rápido posible. Atacará con velocidad, elegancia y muchísima fuerza, conoce los límites de sus poderes y los usará únicamente para fortalecerse ante cualquier circunstancia.

Armas de Natsa su arma forjada a pedido de Melkiora (izquierda) y la espada de su maestra (derecha)






Historia

El Primer Sueño

En una fría noche de invierno, donde el viento soplaba y el reflejo de la luna llena era la única luz que iluminaba el camino. Arin, una mujer joven de cabellos rubios y ojos azulados, llevaba en aquella noche oscura por aquel sendero a su pequeña hija de 8 años Natsa, una niña hermosa de cabellos rojos y penetrantes ojos verdes. Madre e hija recorrieron un largo camino esa noche, hasta que llegaron a casa imponente de puertas abiertas, donde las esperaba Melkiora, una mujer veterana de cabello corto rubio recogido y una mirada seria.

Melkiora, Maestra de elegidas

Melkiora: _ Llegas tarde Arin, me sorprende.- Cruza los brazos.

Arin: _ Tomamos el camino rústico, lo lamento.-

Melkiora: _ Lo importante es que llegaste.- Camina hacia ella y posa su mano en la espalda de Arin- ¿Donde está la niña?

Arin: _ Natsa, no seas tímida y saluda a Mel- La pequeña se inclina en modo de saludo frente a su nueva maestra y le dedica una sonrisa.-

Melkiora: _ Mmh, esperaba a una niña un poco más formidable...-

Arin le dedica una sonrisa y pone su mano sobre la cabeza de Natsa.

Arin: _ Es pequeña si, inclusive para su edad pero...- Acaricia a Natsa- Es fuerte y te sorprenderá lo que puede llegar a hacer. -Melkiora levanta una ceja mientras mira a Arin quien se agacha a despedirse de la niña.

Arin: _ Bien hermosa, ya sabes que tengo que irme. No te preocupes, esta señora solo tiene cara de mala pero es una buena amiga, cuidará de ti y te hará una mujer fuerte. La niña sabiendo que este es el adiós, se le llenan los ojos de lágrimas.

Arin: _ No llores pequeña... -Seca las lagrimas de sus enormes ojos - Fuiste elegida, serás más grande que cualquier persona en el mundo y se contaran historias sobre ti... así como esas historias que tanto te gustan.- Natsa abraza a Arin con fuerza y contiene los llantos-.

Arin: _ Se fuerte y haz todo lo que Mel diga, ¿sí? - Natsa asiente con la cabeza sin decir una palabra-. -Arin se para y abraza a Mel-.

Arin: _ Cuídala Mel es lo mas importante en el mundo para mí.

Melkiora: _ Con mi vida Arin, suerte en tu viaje querida amiga. - Ambas mujeres se abrazan y Arin se cubre con su capucha mientras camina fuera del templo.

Así fue como Natsa vio desaparecer a su cuidadora en la oscuridad de la noche y la espesura del bosque, sus enormes ojos se tornaron llorosos. La anciana miro a la pequeña y sin empatía alguna hacia ella, la lleva hasta su cuarto, mañana empezaría su entrenamiento y debía descansar bien. Sería una primera noche muy dura para la chiquilla, en un lugar completamente nuevo y desconocido, realmente le costaba dormir pero a la larga el sueño y el cansancio la dejaron rendida en la cama. Esa noche Natsa tuvo un sueño muy peculiar...

Error al crear miniatura: Falta archivo
Primera sonrisa de Natsa hacia Melkiora

Ella se encontraba con ropa de seda blanca descalza, en un enorme pasillo de mármol donde se podían ver enormes estatuas de mujeres, tanto guerreras como místicas, todas en absoluto equilibro con el entorno y echas de un hermoso mármol fino en color blanco, también parecían haber gatos en las estatuas y por todo el pasillo mirando a la niña. La pequeña curiosa decidió caminar sobre el frio suelo, mirando cada una de las figuras que median aproximadamente 20 veces su estatura, hasta el final del pasillo donde se encontraba un balcón de donde se observaba un cielo infinito lleno de estrellas y en el medio una mujer muy peculiar. Aquella "mujer" tenia pelaje, orejas y una cola como una mezcla entre una hermosa mujer y un gato.

Mujer: Ahí estas mi pequeña, déjame verte más de cerca. - Natsa se acerca lentamente hacia la mujer, quien se inclina y acaricia sus rojizos cabellos.

Mujer: _ Eres hermosa, inocente y veo que estas llena de dudas. ¿Sabes acaso porque estás aquí? -Natsa negó con la cabeza sin decir una palabra- Yo te elegí entre todas las niñas de tu mundo, tú serás mi heroína y campeona.

Natsa: _ ¿Todos lo dicen pero como haré eso? – Pregunta la pequeña inocentemente-

Mujer: _ Por ahora solo debes entrenar, hacerte más fuerte y crecer. Tu camino es más complejo que el de otras, pero por eso te elegí porque sé que tú puedes recorrerlo. Te esperan difíciles enfrentamientos y decisiones, pero por ahora solo preocúpate por crecer. Por cierto... -la mujer hace un movimiento de manos y forma un peludo bulto de color negro que se desenvuelve en un pequeño minino – De ahora en más te pertenece, su nombre es Xumi y a través de él podre estar contigo y cuidarte. -Natsa sujeta al pequeño gato y le dedica una sonrisa a la mujer-.

Natsa: _ Gracias!. –la niña recordó una duda que la intrigo desde el principio -¿Quién eres?

Mujer: _ Mi nombre es Felles pequeña, mmm... ya debes irte, más adelante volveré a visitarte y a revisar tu progreso –la pequeña queda sorprendida y confundida al mismo tiempo-

Natsa: _ ¿Felles?

El lugar comenzó a oscurecerse y Natsa despertó en esa gran cama sola, con su pequeño gato negro enroscado en sus piernas.

Natsa: _ Que sueño...- Miro al su pequeño compañero felino y le dedico una sonrisa- Melkiora entro en la habitación, abrió las cortinas dejando entrar la claridad de la mañana.

Melki: _ Bien, es hora de levantar... -levanta una ceja cuando ve a Natsa con el pequeño gato negro- Veo que ya tuviste el sueño, ¿Tan rápido? Bien no importa solo te advierto que es tu responsabilidad y tú te harás cargo del gato. Por cierto ya prepárate, hoy es tu primer día de entrenamiento.

En ese momento Natsa entendió las historias que su madre le contaba, ella realmente era una elegida y tenía que cumplir con su deber. Con gran entusiasmo, se levantó y se vistió, estaba preparada para lo que sea que “Mel” tuviera en mente para ella.


A entrenar

Los primeros años fueron fáciles pero largos, Natsa solo entrenaba su mente. Melkiora le hacía leer libros, estudiar mapas, aprender estrategias de combate, meditación y ceremonias religiosas. Al mismo tiempo aprendía la historia de sus antecesoras lo cual solo hacía que se emocione aun mas. Al verse fascinada por estas historias Nasta le reclama a su tutora que está lista para entrenar el combate, Melkiora decide ponerla a prueba, esta consistía en atrapar a un viejo gato que ayudaba a Mel a entrenar a los jovenes en el pasado. Este veterano pero aun muy ágil felino llamado Shumerim evitaba ser tocado por cualquiera que no sea Melkiora, si Natsa lograba atraparlo estaría lista para el entrenamiento físico y combate.

Natsa se imaginaba a ella misma como, Anna la 3º elegida que decapitó a un dragón negro con el balanceo de su espada o con un arco como Melaria que derribo 4 jinetes con una flecha, esas historias le fascinaban y alimentaban mas las ansias de aprender a combatir. Pero cuando reclamaba por ello Melkiora le respondía siempre lo mismo...

Melkiora: _ Cuando atrapes a Shume, podrás utilizar un arma..

Muchos intentos fallidos tubo Natsa, además Shume no es piadoso con los aprendices de Melkiora los lleva a altos acantilados, rápidos ríos, rocosas bajadas, profundos bosques y todo tipo de lugares peligrosos. Todo el día Natsa persigue al viejo gato, pero siempre vuelve con las manos vacías y cortes o moretones en todo el cuerpo.

Natsa tratando de atrapar a Shume

Melkiora:_ Aun no?- Melkiora mira a Natsa, sentada tomando un té. Natsa la mira bajando la cabeza, con vegetación en el cabello y un corte en el cachete. En eso Shume llega y se sube a la mesa debajo de la mano izquierda de Melki.

Melkiora:_ uhmmm Shume adonde la llevaste esta ves?- Melkiora agarra de su escritorio unos bocadillos, a lo que Shume se emociona y devora con placer.

Natsa mira la situación y calcula su próxima acción, claramente había descubierto la debilidad del viejo gato. Esa misma noche Natsa hace su jugada, de cuclillas roba un par de bocadillos del escritorio de Mel, y se los guarda en su ropa.

Natsa:_ mañana te atrapare viejo y tonto gato...- Habla para sí misma mientras mira al gato durmiendo con Melkiora.

Al otro día Natsa se levanta con una gran sonrisa y enlongando. Al rato empieza a buscar un canasto o algo donde armar su trampa, al final encuentra una vieja caja de madera en la cual pone los bocadillos y espera escondida detrás de la esquina con una manta. Espera con paciencia y al cabo de unas horas el gato aparece para comer los bocadillos, Natsa se abalanza contra él y lo atrapa con el manto y la caja. el gato patalea y grita dentro pero Natsa no tiene piedad de él y lo envuelve por completo.

Espada de entrenamiento de Natsa

Natsa:_ te tengo! no te vas a escapar!-

Corre hacia la maestra y le pone la caja con un bulto moviéndose dentro. Melkiora deja de escribir y con una ceja levantada levanta el manto y Shumi salta hacia su regazo y eriza los pelos contra Natsa, la cual le saca la lengua en modo de burla. Mel revisa su cajón.

Melkiora:_Ya es hora Shume? Tan pronto? bueno si es lo que decides...- Mira hacia Natsa desde su escritorio.-creo que ya es hora de tu verdadero entrenamiento- Mel se para y se dirige a su depósito de armas.

Natsa:_ al fin! que me vas a enseñar a usar? la espada? el arco? el...- La veterana mujer le da una gran espada de madera de roble, bastante pesada. -que se supone que es esto! yo quiero pelear con un arma no con un pedazo de madera-.

Melkiora:_ ese pedazo de madera es tu arma hasta que te ganes el metal- Melkiora balancea otra espada de madera parecida a una espada bastarda. y se dirige hacia afuera donde están unos muñecos bastante molidos hechos de tela, cuero y madera.

Natsa ya había crecido mucho desde que conoció a Mel

Melkiora:_ bien, en guardia!- Natsa pega un pequeño salto por el grito y trata de copiar a su maestra en su posición de combate.

Melkiora:_ bien primero... la espalda derecha, brazo izquierdo atrás, frente en alto y la punta de la espada siempre apuntando adelante.- Melkiora la acomoda con la punta de su espada de madera. -Y ahora atacame!

Natsa ataca a su maestra con fiereza, pero con un leve golpe en las manos de Natsa la anciana hace que suelte el arma, esta gime de dolor y le lagrimean los ojos.

Melkiora: No llores! querías aprender a combatir? aprenderás a combatir, ahora levanta el arma! Natsa recoje el arma del suelo y sigue intentando asestar un golpe a Melkiora.

Y así empezó el entrenamiento, día tras día Natsa entrenaba y seguía las enseñanzas al pie de la letra. Siempre a horario, sin descansar, muy entusiasmada. Melkiora era famosa por explotar a sus aprendices hasta encontrar su máximo potencial, pero Natsa no era alguien que se doblegaba, hacia todos los ejercicios que la ruda maestra le exigía, estudiaba todo lo que le enseñaba, los golpes no la detenían, sus lastimadas y hinchadas manos le dolían pero con un par de vendas Natsa continuaba su entrenamiento. Al mismo tiempo que sus músculos se endurecían, su mente se expandía. Melkiora vio su potencial como guerrera, pero la conexión con su diosa era especial así que le enseñó como aprovechar esa conexión para hacerse más fuerte. Al mismo tiempo que aprendía una postura firme debajo de una pesada armadura, Natsa oraba y bendecía durante el combate, potenciaba sus ataques con la furia de Felles y curaba sus heridas con su bendición. Aunque había situaciones en que sus heridas eran demasiado graves y su poder todavía no era el suficiente. Al final demostró ser muy diestra con cualquier arma pero en principal la espada, cuando se ganó el metal rompió varios muñecos de prueba con lo que demostraba su fuerza, aunque luego Melkiora la obligaba a reparar. Diseño una técnica con el uso de sus manos, su mano torpe era casi tan fuerte como la hábil y hacia cambios entre ellas para confundir o fintar a sus enemigos.

Finalmente Melkiora se sintió tan orgullosa del esfuerzo de su aprendiz, que mando a forjar una espada de una artesanía impecable, balanceada y con un filo letal , aunque con un tamaño más adecuado. Con 14 años Natsa aún no alcanzaba el metro y medio de altura y Mel ya sabía que su aprendiz no sería como ella sino más bien una persona de muy baja de estatura, por lo tanto su espada era más delgada y con un mango más pequeño para que pueda manejarlo mejor.

Melkiora:_ ahora atácame! Natsa ataca a Melkiora con un balanceo por su derecha la cual Melkiora cubre con su espada e intenta desarmar a Natsa, esta retrae su arma y contraataca con una estocada. Melkiora lo esquiva y intenta atacar hacia el pecho de Natsa, pero un rápido movimiento de esta deja la punta de la espada debajo del brazo de Melkiora, inmovilizando su ataque.

Melkiora:_ Bien hecho aprendiz! tienes rápidos contraataques a pesar de usar un arma tan pesada. Estoy orgullosa de tu progreso.

Natsa: Solo digamos que me entrenó la mejor... Natsa le dedica una sonrisa y ambas se inclinan ante la otra en símbolo de respeto.



El "viejo y tonto" gato

Error al crear miniatura: Falta archivo
Natsa preparada para la prueba

-Nat… Natsa… NATSA!!!

-¡¿Quéee?! –le responde, mientras devora la comida de la mesa sin piedad-

Melkiora se para al lado de la mesa y la mira cruzada de brazos:

- ¡Deja de comer como una bestia hambrienta!

-¡No puedo! ¡Hoy es el día! ¡No puedo dejar de comer, estoy demasiado preocupada! -Natsa se lleva cosas a la boca- Ni siquiera pude dormir –Glup- ¡estuve entrenando toda la madrugada! Melkiora miró hacia afuera y los muñecos de prueba estaban totalmente destrozados, como si un ejército entero los hubiera atacado.

- Si, ya veo… -Con un movimiento brusco le saca la comida de las manos y le limpia la cara con un trapo de tela- ¿Al menos podrías hacerme el favor de comer como una persona decente? Ven, te voy a preparar para hoy.

Melkiora levanta a la niña de la mesa y la para en la habitación mientras le arregla la ropa ceremonial y el cabello, caminando de aquí para allá:

- No tienes por qué preocuparte tanto Natsa es sólo un ritual donde se cumple tu decimocuarto cumpleaños, serás juzgada por los espíritus felinos máximos Zuen y Yian y si no te consideran digna te desterraran de toda bendición de Felles.

La mujer pensó 2 segundos lo que acababa de decir y se volvió hacia Natsa, que estaba mordiendo un trozo de pan que había traído de la mesa, tenía la cara pálida, sus ojos enormes y llorosos: - Uffff ¡deja eso –le saca el pan de un golpe! No tienes de que preocuparte niña, conozco tu potencial, sólo necesitas tenerte un poco más de confianza -Melkiora termina de arreglarla, lo que le saca una sonrisa-. Quién diría que esa mocosa se convertiría en esta mujer tan hermosa. Bien, ahora ponte la ropa de viaje encima, iremos a Baius.

Natsa pone cara de duda, Baius estaba a 5 días de Zu. Mientras, Melkiora despierta a Shumerim, su viejo gato.

-No me digas que ese viejo y tonto gato vendrá con nosotras –le dice Natsa.

-Él nos va a llevar hasta Baius –le responde por lo bajo, sin darse vuelta.

Natsa se queda parada sin entender todo el mensaje, ¿cómo que el gato las iba a llevar?

Melkiora sale afuera con el gato aun adormecido, en sus brazos y antes de salir le hace una señal. - Aún no sabes nada de Shumerim niña, que se haya dejado atrapar esa vez es simplemente porque él te consideró apta para empezar tu entrenamiento… créeme que nunca lo podrías haber atrapado si él no hubiera querido. -Melkiora deja el gato en el suelo y le acaricia la cabeza y el lomo, este bosteza y se estira cual gato normal-. Vamos Shume, no te hagas el difícil, luego te daré de comer esos pescados que tanto te gustan.

Leonsisimo.jpg

El viejo gato estira sus patas delanteras y se levanta de forma firme y rígida, una azulina y fuerte luz empieza a salir de su interior, seguida por unas nubes de neblina que cubren por completo el espectáculo, luego de un par de segundos unas enormes alas blancas se estiran hasta 3 metros de altura y aletean disipando la neblina, mostrando a un enorme león de una imponente melena blanca y dos alas gigantescas. La bestia tenía 5 metros de largo y casi 2 de alto, sin contar las alas. Natsa queda enmudecida ante tremenda transformación y se retracta de todas esas veces que insulto al viejo Shume. La anciana le ajusta una silla de montar al ahora león, quien sólo se sacude un poco la melena:

Sacerdotiza de Felles

-Sí, lo sé, hacía mucho que no volabas pero tienes que demostrarle a esa mocosa a quién le dice viejo y tonto gato. El orgulloso León mira a Natsa y se para de forma imponente hacia el extenso mar apuntando hacia la isla de Baius. Melkiora luego de ajustar todo, monta en él y le extiende la mano a Natsa que todavía no se recuperó del shock:

- Vamos niña, se hace tarde ¿O acaso no quieres volar en el viejo y tonto gato?-Natsa reacciona y saca una enorme sonrisa.

- ¿Que si no quiero? ¡Shume es impresionante! Me retracto de todo lo que dije antes. ¡Perdona Shume!

Una vez que Natsa sube a su lomo, el poderoso animal levanta las alas hasta unos 4 metros de altura y con una fuerza impresionante las baja creando una nube de polvo, se elevan unos 8 metros en el aire y luego aletea una vez más hacia adelante dejando una estela de viento detrás. El viaje duró solo un par de horas, la bestia viajaba con impresionante gracia y velocidad. Natsa no paró de sonreír en cada momento, fue una experiencia única e inolvidable. Al llegar, ella abraza al orgulloso animal, este sólo sacude su melena y mira hacia el horizonte orgulloso de sí mismo. Por la tarde ya habían llegado a las afueras de Baius “La ciudad libre”, a lo lejos se veía una ciudad espectacular con altísimos edificios que subían la montaña haciéndola parte de su arquitectura, no había murallas pero si un amplio puerto que rodeaba todo el sector izquierdo de la ciudad.

- ¿Iremos a la ciudad –pregunta Natsa-? ¡Qué impresionante! ¡Me gustaría ver como es una ciudad tan grande!

- No, iremos al templo a cumplir con tu prueba -Natsa pone una cara de decepción total y ve como Melkiora camina hacia el otro lado de la ciudad.

- ¿Luego de la prueba no podemos ir sólo un rato? ¡Por favor!-Natsa se pone en frente y la mira desde abajo con esos enormes ojos verdes.

-Bien, bien… si pasas la prueba te llevaré a comer algo ¿Te parece? -Natsa asiente con la cabeza y vuelve su sonrisa.

Imponente e Impecable

A lo lejos divisan un enorme templo con altísimas esculturas de gatos. Llegan hasta un campo, donde sólo hay mujeres trabajando y hay gatos a centenares, cuando pasan por ahí todas las mujeres enfocan su mirada hacia Natsa y empiezan a hablar entre ellas. Esto sólo pone más nerviosa a la niña pero trata de demostrar tranquilidad. Al final del recorrido se ven altares y esculturas de Felles por todos lados, cientos de gatos durmiendo o sentados en ellas y otras mujeres mimándolos o dándoles de comer. Finalmente llegan al templo, un edificio gigantesco totalmente adornado con esculturas y tallado. Aunque es antiguo, parecía como si no hubiera pasado ni un día sobre sus paredes, estaba todo totalmente reluciente. Sus puertas estaban abiertas y ambas entran sin restricción alguna. Dentro, un círculo de mujeres las estaba esperando, todas vestidas iguales y de edad madura.







La prueba de las hermanas

Todas las mujeres miraban a alumna y maestra con cierto desprecio y comentaban entre ellas sin piedad en sus palabras:

-Ella es la primera que llega -comenta una.

- Qué desprolija, y esa falta de postura! -dice la de la derecha, al oírla Natsa se agarra el pelo.

-Pequeña, muy pequeña no durara mucho-. Dice la de la izquierda.

-Además mírenla: ojos perdidos, cara pálida y piernas temblorosas. Le tiene miedo a su propia sombra.-

Natsa se harta de las críticas y da un paso adelante para hablar, pero Melkiora evita que su alumna haga algo insensato dando un paso más adelante y poniendo su mano sobre el hombro de la joven.

-¡Buenos días señoras! -Dice con voz bien elevada para que todas la escuchen, hace una reverencia, agarra a Natsa del hombro y la inclina al mismo tiempo.

-Buenos días para ti “entrenadora de elegidas”, así que esta es tu protegida -dice la del medio.

-Mi alumna, Si –corrige, mientras acerca a la niña frente a todas-. Ella es Natsa hija de Arin, “Elegida de Felles”.

Las tres mujeres no dejaban de atacar a Melkiora con sus cuestionamientos:

-¿Elegida de Felles? Cómo podes estar tan segura, ni siquiera hizo la prueba.

-Y sinceramente dudo que la supere.

-Es más, si de nosotras dependiera ni siquiera sería una digna seguidora de Fe…

-¿Es una lástima que esa no sea su decisión verdad? -se defiende con voz bastante elevada y una sonrisa engreída en el rostro. Las señoras la miran con cierto desprecio después de lo que dijo y ella continúa:

-Si me permiten señoras, tengo que llevar a la Elegida con los VERDADEROS jueces.

La maestra empuja un poco a Natsa para que camine por entre las sacerdotisas y avanzan. Y hasta que llegan a unos pasillos donde se alejan de su vista, las tres mujeres no le quitaron el ojo de encima. Mantienen una marcha firme y recta, pero cuando llegan al pasillo Natsa larga aire como si estuviera manteniendo la respiración, y empieza a desatarse el pelo:

-Ufff, mierda… y yo pensaba que tú eras vieja y amargada.-Melkiora la mira con una ceja levantada- ehmm digo, gracias Mel, me salvaste ahí atrás, las pusiste en su lugar con 2 palabras.

Ante las palabras de la niña Melkiora sonríe, orgullosa.

-Ya vas a aprender a defenderte de ciertas personas cuya lengua es mas filosa que tu espada niña, ahora ve a ponerte tu armadura, la prueba será al esconderse el sol y no falta mucho tiempo.

Natsa observa que Melkiora se queda mirando la entrada con las sacerdotisas:

-¿Y tú que harás Mel?

-Quiero ver a las demás aspirantes.

-¿Las demás aspirantes? ¿Hay más? -pregunta dudando nuevamente.

-Si Natsa ¿En serio crees que no hay más seguidoras de Felles que no quieren ser una elegida? ¿Que no dicen ser la enviada divina? Impostoras que lo único que quieren es nacer con gloria sin saber su coste…-mira a otra aspirante con su maestra, esta era de piel morena más alta y corpulenta que Natsa y demostraba más disciplina.

-aun así hay muchas que realmente se lo creen y dedican su vida a esa mentira, pobres niñas cuyas maestras quieren algo que no les pertenece.

-Pero tú eres la entrenadora de elegidas Mel y a mí me eligió Felles en persona -empieza balbucear, desesperada-, la vi en mi sueños, ella me entrego a Xumi…

-Lo sé niña, pero todo eso puede inventarse. Por eso existe esta prueba, para que la verdadera elegida aparezca. Cada 15 años se hace esta prueba, todas esas chicas tienen tu misma edad y tu mismo día de nacimiento. Todas creen que son las elegidas, hay muchas ocasiones en que la prueba no da ninguna elegida y se tiene que esperar otros 15 años. Melkiora ve que Natsa está llena de dudas y pálida como un cadáver. La sujeta de los hombros y se agacha hasta su altura.

-Tú no debes preocuparte, porque yo sé que eres la verdadera elegida, sólo tienes que tener fe en ti misma, naciste para esto. Ahora ve y ponte la armadura, nos veremos aquí en un par de horas. Ella asiente con la cabeza y se dirige al cuarto al final del pasillo, mientras Melkiora se queda observando. Una detrás de otra llegan elegidas con sus maestras.

Cuando llega la séptima, siente ese malestar que la sigue toda su vida y saca su té preparado. En eso se acerca una mujer de cabello canoso, un poco mas baja, y junto a ella una chica enorme, corpulenta y de cabello rubio:

-Y aquí, como veras Petra, una vieja gloria que se mantiene de pie gracias a un té con hierbas.

-Un gusto para mí también verte Sandra ¿esta es tu nueva impostora?-

La enorme joven ofendida por las palabras de Melkiora la agarra de la ropa del cuello evitando que dé otro sorbo:

-¿Impostora? ¡Soy la elegida de Felles, anciana senil! Que hayas sido una general de Molten no te da derecho a nada, no eres más que la escoria de una vieja gloria que ya termino hace tiempo.

Melkiora la mira fijamente a los ojos con una cara que daría miedo hasta a un dragón. -Suéltame niña antes de que te dé una lección de respeto que tu maestra olvido darte.

En eso Sandra le baja la mano a su alumna. -¡Bueno, bueno! Tranquilas, no hay que alterarse antes de las pruebas. Vamos Petra, hay que prepararte, tu destino te espera.

-Vamos niña, “tu destino te espera”- dice Melkiora a punto de dar un sorbo más, y en eso Petra le tira el té con la mano.

-Tú y tu alumna no son más que historia anciana.-la corpulenta alumna se da vuelta y se dirige hacia el cuarto al final del pasillo.

Sandra la deja pasar y le muestra una sonrisa engreída a la entrenadora de elegidas. Esta se agacha, agarra su taza de plata y se prepara otro té mientras espera ver a las demás aspirantes. Mientras tanto, Natsa se terminaba de preparar la armadura en un enorme cuarto, el lugar estaba lleno de chicas de todo tipo de razas: elfas, semielfas, enanas, gnomas, medianas. Cada una representando su cultura y a sus maestras con su armadura. En eso llega Petra, imponente, abre la puerta de la habitación de un portazo y entra, se dirige al lado de Natsa y cuando se percata de ella la observa de arriba abajo.

Natsa lista para la prueba

-Armadura plateada, cabello rojo, espada bastarda… ¿Tu eres la alumna de Melkiora verdad? ¡Já! No tienes nada de sorprendente, y yo que me preocupaba.-Petra habla con voz alta para que todas en el cuarto la escuchen.

-A mí me sorprende lo intolerante que puede ser una persona en un par de segundos.- responde Natsa en un tono más tranquilo. Petra se le para en frente, sacándole 2 cabezas de altura:

-¿Qué dijiste duende de pantano?

-Dije que como puede ser que una persona sea tan IMBECIL e intolerante en un par de segundos.

-Engreída y estúpida al igual que su maestra-bajando a la altura de Natsa para quedar cara a cara- Cuando me nombren Elegida de Felles lo primero que voy a hacer será exigir que te destierren a ti y a la anciana moribunda.

Natsa no dice palabra, solo la mira fijamente con una cara muy seria. Algunas de las chicas se hablan entre ellas y otras ignoran el espectáculo de las ahora rivales. En eso llega una sacerdotisa y les avisa que en una hora empieza la prueba y todas deben estar en la Cuna de las Gemelas en una hora. Todas terminan de prepararse y salen de la habitación en fila. Petra es la primera en salir, guiada por la sacerdotisa y cuando sale Natsa, Melkiora que la estaba esperando al lado de la puerta la detiene:

-Mel, debo ir a la Cuna de las Gemelas, pronto empezará la prueba.

-Lo sé niña, solo vine a desearte suerte y a decirte que mantengas la calma -la palidez de su alumna se había borrado, tenía otra actitud ahora. -¿Sucedió algo?

-No nada, por alguna razón siento más ganas de superar la prueba.- Natsa mira hacia Petra.

-Me alegra escucharlo, ahora ve niña confío plenamente en ti. Melkiora le muestra una sonrisa y mira cómo su niña va en busca de su destino más decidida que nunca. “Impresionante que una idiota le haya dado un incentivo tan grande a la mocosa” se dice a sí misma y se dirige a la mesa de entrenadoras.

Todo el templo se dirigió hacia la Cuna de las Gemelas, que parecía una especie de anfiteatro bastante amplio donde más cerca del “escenario” se encontraban las sacerdotisas y debajo de ellas las maestras. El escenario se conformaba por una gran arena hecha de piedra donde había 2 enormes pedestales, detrás de ellos se veían 2 pasillos oscuros. El lugar estaba completamente iluminado por unos cristales que adornaban todo el lugar, brillaban intensamente a la luz de la luna. Las elegidas estaban una al lado de la otra, todas preparadas. Petra ocupaba el medio y Natsa estaba casi al final de la izquierda. Cuando el silencio invadió el lugar, se empezaron a escuchar pesados pasos que venían de la oscuridad y las elegidas no paraban de mirar hacia los túneles. Al mismo tiempo salían 2 enormes felinos de como 6 metros de largo y 3 de alto. Uno con un pelaje todo blanco y otro totalmente negro, ambos se dirigen a sus respectivos pedestales y el blanco se para imponente en él, mientras el negro se recuesta en el suyo y bosteza. Todas las elegidas hacen una reverencia mientras la enorme bestia blanca habla con una voz femenina muy fuerte que se escucha en todo el lugar:

Hermanas 2.jpg

-Bienvenidas elegidas, yo soy Yian, gran espíritu de la sabiduría y a mi derecha esta Zuen, gran espíritu de la Fuerza. Ambas las primeras hijas de la diosa Felles, la gran madre de todos nosotros. La gran felina baja de su pedestal y su peso hace mover la tierra, seguida por su hermana caminan en círculos rodeando a todas las aspirantes.

-Ahora se les pondrá a prueba todas sus capacidades en 10 pruebas, primero mediremos su fuerza, luego su sabiduría y por ultimo su voluntad. Cuando terminan de hacer 3 vueltas y darles un buen vistazo a cada una, se vuelven a sus pedestales.

-La primera prueba es sencilla, un combate mano a mano contra su compañera de la izquierda, empezando de derecha a izquierda.- Natsa mira a su compañera de la izquierda, eran las 2 últimas, una muchacha de pelo castaño y armadura azulada con un león en el escudo y el pecho, le saca una amistosa sonrisa y esta responde de la misma forma.

-Bien, es un combate sin reglas, pueden utilizar cualquier medio para derrotar a su contrincante, tanto su magia como su acero no es letal en este lugar pero eso no significa que el dolor sea menor, por lo tanto luchen con todo lo que tengan. Dicho esto el lugar se desocupa para dejar lugar a las 2 primeras contrincantes, es una lucha entre una ágil arquera y una poderosa maga, el combate es más un espectáculo de flechas y proyectiles mágicos. Finalmente gana la maga haciendo que la arquera se rinda ante una horrenda ilusión.

Natsa mira y estudia todos los combates, pero presta más atención al tercer combate, donde entraba Petra, su contrincante era una mujer morena con una vestimenta de pieles y una larga lanza, Petra tenía una armadura de cuero con un una hombrera de acero que bajaba hasta su brazo izquierdo y su arma era una enorme alabarda que tenía en la espalda.

Petra totalmente preparada

Melkiora estaba sentada en la mesa de maestras y a su lado se encontraba Sandra que sonreía mientras su aprendiz avanzaba a la arena.

–Ahora vas a ver a una luchadora de verdad Melkiora-. Ambas se acercan a la arena saludan a las jueces felinas y entre ellas.

-Kamira de Tilcara luchara contra Petra de Korun Gar.- Arbitra la gran felina blanca.

-¡Comiencen! -grita Yian.

En ese instante y sin desenfundar su arma Petra corre hacia Kamira, quien casi no reacciona a tiempo a un puñetazo directo a su rostro, la esquiva y Petra sigue intentando golpearla con sus guanteletes. La chica de Tilcara tenía una agilidad impresionante, pero cuando quiso conectar una estocada con su lanza, Petra la desvía con su brazo derecho y se la sostiene. Se impulsa estirando de la lanza y golpea con todo el peso de su hombrera de acero izquierdo contra Kamira, esta rebota ante tal embestida pero Petra no la suelta, le sostiene los hombros para darle un fuerte cabezazo y finalmente le hunde el guantelete en el rostro dejando a la ágil morena en el suelo. Petra se le sube encima y levanta el brazo para rematarla…

-¡Suficiente! -grita Yian evitando que Petra continúe golpeando a Kamira que apenas se mantiene consiente.

-¡La ganadora es Petra de Korun Gar!- victoriosa, escupe a su contrincante y se levanta para dirigirse al resto de las Aspirantes.

Sandra se ríe y codea a Melkiora

-Ves, eso es una guerrera ni siquiera tuvo que usar su arma

Melkiora pega un sorbo de su té y sonríe: -Bastante impresionante, no sabía que podías convertir a una persona en una bestia Sandra. A Sandra se le borra la sonrisa de la cara

-Veremos qué puede hacer tu pequeña alumna Melkiora, quizás con suerte muerda los tobillos de Petra.

-Siéntate y observa Sandra.

Cuando terminan de hablar, las 2 anteúltimas luchadoras habían terminado de pelear.

-¡La ganadora es Katherine de Alvirad!

Una pantera negra se transforma a una mujer de un largo vestido negro y largos cabellos del mismo color.

-¡Ahora las 2 últimas luchadoras! Natsa de Zu y Naolim de Molten!

Ambas luchadoras entran en la arena, saludan a las felinas y se saludan entre ellas. “¡Comiencen!” grita por quinta vez Yian. Ambas se acercan hasta aproximadamente 2 metros de distancia y empiezan a moverse formando un circulo. Naolim tenía una espada corta y un pesado escudo metálico con el León de Molten. Natsa observaba sus movimientos, podía aprovechar que tenía más rango y la mano izquierda libre. Pero ese enorme escudo sería un problema, golpear su cuerpo no era una opción. Natsa ataca su izquierda para medir su defensa, como era de esperarse Naolim desvía la espada de Natsa e intenta atacarla con su espada corta, un paso para atrás fue suficiente para estar fuera de su alcance. Natsa cambia su espada a la mano izquierda, acción que desconcierta a Naolim. Ella era derecha ¿Por qué usaría su única arma en la mano torpe? Sorprendentemente Natsa hace un balanceo de su espada casi tan potente como con su mano hábil y ataca el lado indefenso de Naolim, esta mueve su escudo de su izquierda hasta su derecha para bloquearlo imposibilitando un contraataque con su mano derecha, Natsa aprovecha esa postura poco firme de Naolim y patea el escudo haciendo que se apoye en su rodilla derecha. Natsa sostiene su espada con las dos manos y usando el envión de un giro completo golpea el escudo de Naolim, causando que se afloje aún más su brazo y obligándola a mantener esa postura. La aspirante de Zu usa toda la fuerza de su cuerpo para patear el escudo que deja a Naolim en el suelo. Finalmente pisa el escudo y la espada y apunta la suya al cuello de Naolim.

Ambas juzgan al mismo tiempo

-¡Suficiente! ¡Natsa de Zu gana el último combate!

Natsa enfunda su arma y le da la mano a Naolim que, aunque decepcionada de sí misma, acepta amistosamente y se para:

-Golpeas duro para ser tan pequeña Natsa de Zu ni mi maestra golpea con esa fuerza.

La muchacha esboza una sonrisa mientras enfunda sus armas. Natsa se la devuelve mientras le entrega su espada del suelo.

-¡Bien Aspirantes, la primera prueba ha terminado! Ahora para la según….-

-¡¡NO!! Esto va muy lento ya estoy harta hermana.-

Zuan la interrumpe y baja de su pedestal rápidamente, cuando eso sucede todos en el lugar empieza a hablarse a entre sí, incluso las maestras se preocupan.

-Hace cientos de años que no hago una prueba, ahora mismo no veo a nadie digna de ser la elegida, así que hare esto rápido para poder ir a dormir de nuevo. Sandra se para preocupada:

-Zuan va a ser una prueba, eso es imposible… Nadie supera las pruebas de Zuan, nadie en la historia lo ha hecho, todos saben eso.

Melkiora mantiene su postura pero mira fijamente desde su lugar a Natsa, hace cientos de años que Zuan no hace una prueba y todas sus pruebas son definitivas, si no la pasas quedas afuera, un sudor de preocupación empieza a correr por su mejilla.

-¡¡SILENCIO!! -grita Yian, y el lugar queda totalmente enmudecido-.Mi hermana tiene tanto derecho como yo de hacer pruebas a las aspirantes. La gran felina blanca se sienta en su pedestal y cede lugar a su hermana:

-Has lo que debas hermana.

Zuan saca una sonrisa mostrando sus enormes colmillos y comienza a hablar en un tono muy burlón: -Bien “Aspirantes”. Si quieren superar mi prueba no se moverán del lugar que están no importa la situación ¿entendieron?

Todas las Aspirantes asienten con una reverencia y se paran firmes frente a Zuan. Esta se para aproximadamente a 10 metros de distancia de ellas y junta todo el aire que puede en los pulmones. Cuando abre la boca, un rugido largo y poderoso sale del hocico de la gran bestia, 5 de las aspirantes cayeron para atrás en el primer instante, mientras las demás aguantan un par de segundos más. Petra en el medio mantiene la postura, pero su cara se torna roja y su nariz empieza a sangrar. Zuan se acerca a ella mientras sigue manteniendo ese rugido y finalmente Petra cae para atrás totalmente agotada. Zuan deja de rugir y sonríe orgullosa.

-Ves hermana así es más fácil, solo me tomo un par de segundos descubrir que ninguna era digna de ser la elegida de nuestra madre.- Yian le muestra una mueca

-¿Qué es tan gracioso?

-Nada, solo que te falto la más pequeña de todas.

Yian apunta con su pata hacia la izquierda de la hilera, Natsa aún estaba ahí parada. Con los ojos llenos de lágrimas, la nariz sangrando, muy agitada y el cuerpo temblando, pero se mantenía firme en el lugar. Zuan la mira desconcertada y se acerca frente a ella. -¿Natsa de Zu, alumna de Melkiora verdad? -el animal le habla desde arriba y la pequeña sólo la sigue con los ojos-.

-¿En serio crees que eres digna de ser la elegida?-Natsa asiente con la cabeza sin emitir sonido-.

-¡Arrogante niña!

Zuan junta aire de nuevo y ruge frente a Natsa a pocos centímetros de su cara, la fuerza del rugido empuja todo el cabello de Natsa hacia atrás y esta pone una pierna detrás para mantener la firmeza. La joven cierra los ojos tratando de mantenerse frente al poderoso rugido, pero cuando llega su límite pega un grito y mete su brazo hasta la garganta de Zuan, quien se atraganta y deja de rugir, “Cough Cough”. Zuan tose y se enfurece con la niña que está sosteniéndose con las rodillas.

-Insolente mortal, pedazo de… -Zuan levanta su garra para arremeterla por el atrevimiento.

-Suficiente Zuan!- Yian grita a su hermana y esta se detiene antes de asestar el golpe.

-¿Por qué me detienes hermana? esta mortal insolente se atrevió a desafiarme merece la furia de mis garras. Zuan mira con enojo a Natsa quien apenas se mantiene.

-¿Quieres que le diga a nuestra madre que mataste a su elegida por que fue insolente contigo? Ella es la indicada y lo sabes Zuan.

La enorme bestia negra ruge por lo bajo y protestando vuelve a su pedestal. -Felicidades Natsa de Zu, alumna de Melkiora.- Proclama Yian parada en su pedestal.- tu eres la 21° Elegida de Felles, que el destino que nuestra madre tiene preparado para ti te llene de honor y gloria.- Ambas hermanas se retiran y el anfiteatro entero aplaude a Natsa por el logro.

Sandra tira la mesa de las maestras.

-¡No es posible! ¿¡Cómo esa canija supero la prueba de Zuan!? ¡Cómo Zuan dejó que esa niña se salga con la suya es imposible! Melkiora se para y sonríe a Sandra.

-Es por eso mismo Sandra, ella lo logró porque era la única que no sabía que era imposible.

Melkiora baja hacia donde está su alumna y la siguen todas las maestras. Cuando llega, Natsa estaba de rodillas, con una sonrisa pero apenas consiente y mientras la sostiene y le limpia el rostro con un trapo de tela le dice:

-Bien hecho niña, estoy orgullosa de ti.

Natsa trata de hablar pero cierra los ojos y se desmalla en los brazos de su maestra. Una sacerdotisa se acerca preocupada a Melkiora:

-¿Se encuentra bien la Elegida, maestra Melkiora?

-Está completamente agotada sacerdotisa Kendra, la voy a llevar a descansar. -cargándola a su espalda-. Ven Shume, nos vamos.

El gato de Melkiora se convierte en el enorme león alado.

-¡Pero Melkiora! Habrá toda una celebración, una cena y un baile…

Melkiora se sube a su león y ajusta a Natsa: -No gracias, le debo a la Elegida una cena en Baius. Saluda a todos por mí. Se despide de la sacerdotisa con un gesto de la cabeza y esta se queda en el lugar perpleja ante tal decisión. Shumerim toma velocidad y vuela al norte de la isla donde las luces de la ciudad empiezan a notarse.


Baius.png


La Maestra-Elegida

-mmmph…mmmphh…

Natsa gime y se mueve en la cama, se toca la frente y abre los ojos lentamente. Estaba acostada en una gran cama doble con Xumi entre sus piernas, en un cuarto rustico todo de madera con una decoración pobre y una linterna a vela como única iluminación.

Aylin la "primera elegida"

-Al fin despertaste niña… Dice Melkiora que estaba a su derecha sentada en un sillón de madera y paja trenzada, tomando su te. Entre ella y la joven una pequeña mesa de luz con un plato de guiso de cerdo caliente estaba preparado. Natsa acaricia el cuello de Xumi y le saca una sonrisa a Melkiora –¿Cuánto estuve durmiendo Mel? Siento el cuerpo como si me hubiera pisado un Gigante… Natsa se acomoda en su cama, toma el plato de comida y empieza a comer lentamente.

-dos puestas de sol niña, Zuen te dio una buena sacudida.

-¿dos?!! Nunca había dormido tanto en mi vida… con razón tengo tanta hambre y… tan mal olor…

-jaja intente bañarte mientras estabas inconsciente pero no te dejabas y golpeabas a todo lo que estaba cerca tuyo, era raro de ver. Natsa deja de comer y mira su plato de comida muy seriamente.

-Que suce…

-¿Porque nos fuimos Mel? Habla la niña encima de su maestra –¿Porque no nos quedamos a las celebraciones? La cara de Melkiora cambia drásticamente a una más seria.

-Ese lugar no es para ti Natsa, lleno de esa gente falsa y sus instituciones.

-Pero… las fiestas y la comida…

-¿Recuerdas a las sacerdotisas? Interrumpe la anciana.

-sí, personas desagradables…

-¿sabes porque son así contigo?

-envidia supongo…

-jaja en parte

Melkiora mira el techo oscuro del lugar y luego da un sorbo. -En realidad no tiene nada que ver contigo niña, ese rencor es mucho más antiguo.

Aylin enfrentando a Cerberos

-¿Antiguo?

-Sí, ¿sabes bien quien fue la primera elegida verdad?

-Si, Aylin la que venció a Cerberos en las puertas de Baius y lo devolvió al abismo.

-Si eso dicen los libros niña, pero en realidad Aylin no fue la primera…Natsa pone una cara sorprendida y sus grandes ojos se centran en Mel.

-Como sabras Baius es gobernada por las instituciones impuestas por el dios del sol todopoderoso Pelor y una de sus hijas, la gran madre Felles.

-Se dice que antaño Baius fue construida por el mismo Pelor y aquí impuso sus ideales y enseñanzas. Un lugar de orden, justicia y el camino correcto hacia la luz. Felles en cambio era muy rebelde para seguir el orden de su padre, a pesar de que este le dio un lugar en su ciudad, Felles contradecía todo lo que su padre intentaba enseñar.

-¿Por eso Felles es adorada bajo la luz de la luna a pesar de que su padre es el dios del Sol? Pregunta Natsa mientras da otro bocado.

-Sí, es una de sus muchas rebeldías, aun así Felles amaba a su padre y nunca hizo nada que dañara la integridad de su ciudad, hasta que un día Felles quiso jugar con el destino y encontró a esta niña, una muchacha de familia pobre y granjera que trabajaba en los campos de Baius. Felles quiso cambiar el destino de esa niña y le concedió habilidades extraordinarias… Pronto esa niña creció y con eso su poder. Pero algo que la diosa no esperaba sucedió, la niña ahora mujer no era una persona "honorable" o "justa" utilizo su poder para imponerse contra cualquiera y hacer lo que ella le pareciera sin importarle las consecuencias, su poder era demasiado para que cualquier mortal pueda detenerla. Pelor se enteró de todo esto y enfurecido con su hija, envió a sus campeones contra esta “elegida” quienes con un gran sacrificio lograron encerrarla. Arrepentida por todo lo sucedido, Felles juró a su padre que sería diferente, que haría todo como él le pareciera correcto. La gran madre creó una institución igual que su padre y esta gobernó Baius como mano derecha del Solario. Aun así Felles no pudo con su naturaleza caótica, intentando reparar el daño hecho antaño. Eligió a una nueva niña, pero esta vez sus hijos Zuen y Yian se asegurarían de que esta nueva “elegida” no se desvié del buen camino. Aylin fue una mujer poderosa, majestuosa, con un corazón noble y honorable. Felles estaba muy orgullosa de su elegida y la nombro la primera… intentado dejar atrás su antiguo error. Su padre no estaba de acuerdo con todo esto, otra vez Felles había desobedecido. Pero luego de que Aylin diera su vida por Baius, acepto que Felles continúe con su linaje de elegidas.

Melkiora toma un largo trago de su te antes de continuar.

-¿Ahora que sucede con las sacerdotisas? Nunca le gustaron las elegidas, rompen con el orden que ellas tratan de imponer con la institución. Por eso trataron de hacerse con el control de la “elegida”. Impusieron maestras para entrenar niñas a las cuales les prometen gloria, pero en realidad son para un control sobre ellas, para que estén enderezadas en su sistema de “justicia”. A Felles no le agrado esto, pero no podía oponerse directamente en las acciones de los mortales, por lo tanto exigió que las aspirantes sean enjuiciadas por sus hijas: Yian y Zuen, antes de convertirse en una elegida. Así paso, cada vez que una elegida termina su ciclo una nueva es anunciada por las hermanas, las maestras van en busca de ella y la entrenan hasta dejarla “correcta” para la institución. Pero Yian y Zuen no aceptaban a esas aspirantes.

Natsa la mira mientras come el guiso en la cama, Melkiora continúa hablando…

-Entonces tomaron otras acciones, les presentaban a las hermanas muchas aspirantes con el fin que decidieran una. Las jueces entre todas elegían a la que más les gustaba, aunque hubo ocasiones en las que no eligieron a ninguna.

-Pero eso que tiene que ver con el odio hacia nosotras Mel, porque me detestan simplemente al verme.

-En parte es mi culpa niña, yo no nací en el tempo, ni fui entrenada aquí, es más antes de ser maestra ni siquiera creía en Felles.

-Pero entrenaste a miles de personas, Molten se salvo varias veces por tus acciones y Felles te eligió como a mi.

-Si pero entreno a las personas a defenderse y estar preparados para las batallas, no les impuse creencias, ni mandatos, ni ningún sistema de justicia. Solo intento que mis aprendices sean fuertes y nobles a la hora de enfrentar su destino. A mi Felles, me pidió que entrene a su elegida y por eso acá estoy. Enseñándole a una mocosa como usar una espada. Melkiora sonríe a Natsa. Pero esta la mira seriamente.

-Por eso te odian… porque eres como Felles… porque rompes con el orden que ellas imponen.

-jaja no creo que sea como Felles niña, no hay comparación.

-Bueno entonces eres como una maestra-elegida de elegidas.

La verdadera primera elegida cuyo nombre se perdio en el tiempo

Melkiora levanta una ceja mientras mira con una sonrisa a Natsa

-Nunca lo había pensado así. Natsa deja su plato en la mesa que estaba a su lado y acaricia a Xumi en el lomo.

-¿Que haremos ahora Mel?

-Seguir tu entrenamiento por supuesto, por 3 años más eres mía.

-¿Ya? ¿Tan pronto? pero si ni he visto la ciudad. Natsa pone su cara de gatito mojado que siempre funciona contra Mel.

-Bien, bien... te lo ganaste, iremos a comprar unas cosas y después volveremos a Zu.

-¡Excelente entonces! Mientras dice eso Natsa pega un salto de la cama y Melkiora la mira sorprendida.

-No que te sentías como si un gigante te había pisado?

-Si pero ese guiso ya me dio fuerza...mmmphh. Natsa estira los músculos y se calza.

-¡Bien! ¡Baius nos espera Mel! sniff.. ufff y un buen baño también. Natsa abre la puerta de su habitación y sale. Mel se queda mirando su reflejo en el té unos segundos.

-Maestra-elegida de elegidas... je. Que tendrás preparado para Natsa, Felles. Melkiora se levanta y deja su taza de té en la mesita, junto al plato de guiso y va detrás de su aprendiz.



Emboscada

No tenia el mejor aspecto...

El sol se ocultaba mientras volaban alejándose de la ciudad. Natsa desilusionada observaba desde el lomo de Shume la imponente isla alejándose a cada instante.

-Es una pena que tengamos que volver… - dice Natsa con desanimo.

-Como te vas a quedar sin hierba Mel, si no puedes vivir sin ella.

-La idea no era quedarse mucho tiempo niña.

-Esta hierba solo crece en Zu, Es muy difícil de conseguir en otros lados.

-Tampoco te esforzaste mucho buscando…- Natsa hecha un último vistazo a la ciudad.

-Ya volveremos niña, cuando crezcas estarás tanto en las ciudades que extrañaras los campos.

En el horizonte ya podía observarse la cabaña de Melkiora, por encima de la colina de Zu. Al aproximarse, Melkiora tiene un extraño presentimiento, acercándose al oído de Shume, susurra: -Desciende detrás del bosque, tengo un mal presentimiento.

Shume esquiva la cabaña volando en semi-circulo y aterriza detrás de un bosque donde se podía observar la cabaña sin riesgo de ser descubiertos. Melkiora desmonta con torpeza, tiene un ataque de tos que apaga con su mano, al retirarla, una mancha de sangre impregna su palma.

-¡Mel Necesitas tú te urgente! -Tranquila niña estoy bien, algo paso en la casa hay que ir con precaución.

Mel desenfunda su espada, Natsa la mira con preocupación y hace lo mismo. Empiezan a caminar hacia la cabaña, al llegar cruzan el patio, los muñecos de entrenamiento destruidos por Natsa las saludan silenciosamente. Al llegar a la puerta Mel la empuja con la punta de su espada, revelando que la habitación había sido asaltada.

-¿Que sucedió? ¿Asaltantes, bandidos?- Dice Natsa sorprendida.

Mel en un silencio mortal, se acerca al estante de armas, pero ninguna parecía haber sido tocada, luego observa su escritorio. Los objetos habían sido desparramados pero todo seguía ahí.

-Asaltantes que no se llevan nada de valor…- Mel piensa por un instante.- Búscame la hierba en la alacena Natsa.

Natsa busca por toda la cocina, la comida estaba desparramada por todos lados pero lo único que faltaba era la hierba de Melkiora.

-Mel! No hay nada se llevaron tu hierbas, quizás en la reserva.

Natsa recorre la cocina hasta llegar a la alfombra, la desliza hacia un costado, descubriendo una trampilla, se acerca a esta y la levanta.

-¡Espera!- Dice Mel, Natsa se congela en el lugar –yo voy primera.

-Es.. está bien Mel. Natsa contempla preocupada a su maestra.

Horriblemente enorme.

Melkiora se introduce en la trampilla el faro ilumina los escalones del sótano. Natsa decide seguirla. Mel recorrió silenciosamente los escalones al llegar al suelo observa silenciosamente la oscuridad. Hace una seña a Natsa para que se quede en donde está. Mel comienza a caminar, en ese instante 2 hombres saltan sobre ella intentando emboscarla. Melkiora intuyendo el ataque, golpea con el farol de latona en la cabeza a uno y reduce al otro con un fuerte golpe de su guantelete en la nariz. El que recibió el golpe del faro no parece seguir consiente así que Melkiora levanta del cuello al otro que lagrimea y sangra por la nariz. Natsa miro estupefacta la situación.

-¿Quiénes son y quien los envía? Mel pregunta furiosa mientras sostiene al hombre en el aire.

-¡Nadie éramos solo el y yo! El hombre señala al inconciente.

-Que clase de habilidad tienen para poner en su lugar la alfombra mientras están aquí abajo esperando.- El hombre enmudece y Melkiora lo golpea contra la escalera donde esta Natsa.

-no me hagas repetirlo ¿Quiénes son y quien te envía? El hombre sonríe y se sujeta el brazo derecho.

-Sabemos todo de ti y de ella anciana.- El hombre mira a Natsa.- Vendrán por ti y no puedes evitarlo.

-¿Quienes vienen por mí?.- Mel le aprieta el cuello con fuerza.

-todos…y no puedes hacer nada… je…ugh…- Melkiora le aprieta el cuello hasta terminar de ahorcarlo y el hombre queda inconciente.

Mel con brusquedad le revisa el brazo, había un tatuaje de una serpiente cuyos ojos estaban brillando.

-Hay que irnos Natsa ahora.-

-Pero Mel…-

-¡No discutas agarra lo que puedas de comida y ve donde Shume ahora!- Natsa se asusta un poco ante el nerviosismo de Melkiora y obedece. Melkiora sube las escaleras lentamente, su cuerpo estaba muy débil.

-saben lo de mi hierba y saben lo de Natsa- pensó preocupada.

-Ya traje todo lo que pude Mel-

-Bien niña vámonos… cof cof- Mel tiene un grave ataque de tos, al observar su mano encuentra una mancha de sangre, debilitada se deja caer.

-¡Mel necesitas tu hierba!-

-¡No! Estoy bien vamos a donde shume ahora…

Reía y gritaba como un loco

Melkiora se levanta con esfuerzo, al intentar abrir la puerta esta se enciende en llamas propagándose a través de la pared. La anciana deduce que del otro lado habría enemigos y en su estado no podría pelear.

-¡Por atrás niña rápido!- Melkiora empuja a Natsa que empieza a darse cuenta de toda la situación.

Al dirigirse a la puerta de atrás las paredes parecen cobrar vida y la madera se transforma en una pared lisa sin aberturas, el fuego empieza a expandirse por la casa y se llena de humo.

-Tratan de hacernos salir… ¡Ven Natsa rapido!- Mel le tira del brazo a Natsa, suben al techo y salen por una trampilla. Mel observa el exterior.

Toda la cabaña estaba rodeada por decenas de hombres, un mago vestido de rojo estaba incendiando el frente de la casa riéndose a carcajadas, había un hombre en el medio, cuyas vestimentas eran particularmente lujosas y era quien parecía dar las órdenes. También había un gigante, con una jaula atada a la espalda. Mel mira a Natsa con preocupación y tose por lo bajo.

-¿Qué haremos Mel?- Natsa la mira asustada.

-Mel no le responde y silva con fuerza.- Eso llama la atención de los hombres.

Mel baja rápidamente las escaleras y se dirige a la puerta de entrada que estaba en llamas, se pone contra la pared al lado de la puerta y agacha a Natsa a su lado. En ese momento desenfunda su espada y un hombre atraviesa la puerta. Mel lo apuñala con su espada y le corta el cuello a otro que le seguía, todo sin soltar a Natsa. En ese instante pudo ver en el exterior cuantos hombres podían llegar a atacar. Se percato que 3 se dirigían a la ventana de la derecha y 2 por la izquierda, Además el gigante se estaba movilizando lentamente. Mel se dirige a la ventana de la izquierda, deja a Natsa debajo de una mesa y espera de la misma forma que en la puerta. Dos hombres saltan al mismo tiempo para atravesar la ventana pero la reacción de la veterana hace que uno caiga partido al medio y el otro antes de darse cuenta de lo que le sucedió a su compañero tenia la espada clavada en el pecho. Después de eso Melkiora tose y cae de rodillas, un tercer atacante quiere aprovecharse de la situación, pero Natsa esta vez reacciona y clava su espada en el cuello del bandido bañándola en sangre. Natsa queda paralizada ante tal situación mientras su atacante cae de rodillas, salpicando sangre a borbotones. -¡Niña… niña! ¡Despierta! tenemos que irnos- Mel le agarra el brazo y le tira hacia la ventana de la derecha, donde por alguna razón no habían llegado los hombres.

En ese momento se escucha un fuerte rugido, y la gente afuera parecen alterados. Mel observa desde la ventana como un fuerte viento sacude a los bandidos y Shume embiste al gigante arrojándolo a través del jardín. Desciende en frente de la ventana donde están maestra y alumna y estas intentan salir para subirse a Shume. En ese momento los pies de Shume son agarrados por unas enormes raíces invocadas por un hombre calvo de aspecto sucio y descuidado. El hombre del medio da una orden y sus secuaces atacan a Melkiora con flechas, el poderoso animal levanta las alas cubriendo las flechas y pega un rugido fuerte de dolor.

El lider era algo... confiado.

-¡Shume!- grita Natsa con desesperación y se da cuenta que Melkiora apenas se mantiene conciente.

Natsa corta las raíces de Melkiora y las suya con su espada y la sube al alado león. Los hombres cargan contra Shume, quien con un rugido y aleteo de sus alas los derriba a todos menos al hombre de ropas lujosas del medio quien hunde sus armas en el costado de Shume.

-¡Maravillosa mascota la tuya eh Melkiora!- Se burla mientras sonrie a Natsa.

Natsa al ver eso deja a Melkiora sobre Shume e intenta defender al animal. Ataca con su espada al hombre lujoso intentando separarlo de Shume pero el hombre con gran habilidad, desvía el ataque de Natsa y desde su brazo salta una serpiente que rodea totalmente a Natsa y la deja inmóvil.

-Quieta gatita… a ti no te puedo lastimar.- El hombre saca una sonrisa.

Natsa ante la situación de Melkiora y Shume grita.

-¡Vete Shume! ¡Llévate a Mel y vete!

La bestia furiosa y herida, ve que no tiene opción y levanta sus enormes alas para emprender vuelo. El hombre quiere evitar que escapen y da otra orden, las flechas empiezan a caer sobre Shume. Quien rugiendo aletea con fuerza, se desprende de las raíces y con una fuerza de viento impresionante vuela hacia el bosque. Dejando a Natsa atrás, quien lo mira con lágrimas en sus ojos.

Natsa llorando.jpg

-No Shume… vuelve… la quieren a ella….- exclama la anciana apenas consiente.


El mejor amigo

Habíamos ganado la batalla pero no la guerra.

La gran bestia voló por unos minutos alejándose del peligro, la cabaña en llamas ya no estaba a la vista. Luego de unos minutos las fuerzas de la bestia empiezan a fallar y se desploma, estrellándose en las orillas de un lago. El fuerte golpe hace que Melkiora, casi inconsciente, caiga en el pequeño claro que se encontraba allí y el poderoso león rueda hasta chocar contra un enorme árbol de cedro con un sonido estrepitoso. La anciana mira a su alrededor algo confundida, con pasto en su cabello y magullones por el combate y la caída. Reconoce la hierba, esa hierba eran hojas de Talandra, la escasa planta con la que hacia su té. Al reconocerla, se arrastra con la poca fuerza que tiene, corta un par de hojas, las mastica con un poco de agua del lago y al cabo de unos minutos empieza a recobrar su salud. Con respiración entrecortada y dificultosa la mujer se levanta para ver a su compañero, apenas consiente en los pies de un árbol. El león sangra y gime de intenso dolor, su ala derecha estaba rota por la caída y tiene ojos perdidos en busca de auxilio y alivio. La anciana preocupada se acerca en cómo puede y empieza a revisar a su compañero.

Ya estaba dispuesta a entregarme al descanso eterno.

-Tranquilo Shume, todo va a estar bien.- dice sin siquiera convencerse a ella misma. Debajo de su pecho había 2 enormes agujeros de donde la sangre no paraba de emanar y todo su lomo estaba repleto de flechas. Al ver eso Melkiora sabe lo inminente y probablemente la bestia también. Baja su cabeza, se dirige hacia la cabeza del enorme león, se sienta debajo apoyándola sobre sus piernas y empieza a acariciar su melena.

-Tranquilo Shume estoy contigo- Dice cálidamente, mientras la bestia empieza a calmar su respiración.

-Tranquilo… shhhh- La anciana sigue acariciando a su león con sus ensangrentadas manos. Respira hondo y mira hacia la enorme luna mientras siente la caliente sangre de su amigo escurrirse debajo de ella.

-¿Recuerdas cómo nos conocimos amigo? ¿Recuerdas a esa joven testaruda y cabezota? Si... ya sé a quién te hace recordar. – Saca una sonrisa débil y vuelve a mirar seriamente la luna.

-Era el final de la tercera guerra, Asasha y yo habíamos doblegado a los orcos que escapaban a las Estepas de Hierro. Ese día me sentía en la cima del mundo por mi orgullo. Pero confiada de mis habilidades y la de mis hombres, ignoré las palabras de mis amigos, incluso las de mi propio amado…

Ellos preocupados trataron de detenerme pero yo fui en busca de la venganza. Sabía que Asasha no me dejaría sola y otros miles de hombres confiaban en mi liderazgo también y les falle... Cientos matamos, pero miles aparecían, ya ni siquiera la retirada era posible. Conseguí la victoria, pero a que costo... Perdí a cada uno de mis compañeros ese día, deje a Molten sin miles de padres, madres, hermanos, hermanas y a Natsa sin su abuela. Yo, en cambio, sobreviví, con tan solo una herida en el estómago y una maldición de un brujo orco en mi espalda. Aún recuerdo la agonía… El frio de la nieve que subía por mis piernas y el calor que nacía de mi espalda por la maldición. Deambule por no sé cuánto tiempo y finalmente caí en la fría nieve… esperando mi merecido destino. Pero tu apareciste Shume… me levantaste y me llevaste a los pies de tu madre. Suplicaste por mi vida, aunque todavía no sé porque lo hiciste… Tu madre y tus hermanos no estaban de acuerdo, pero me defendiste y finalmente Felles me salvó. Me dio un objetivo, una forma de remediar el daño y el modo de perdonarme por lo que había hecho.

Y ahora…- A Mel empiezan a escurrírsele lagrimas por las mejillas con su labio inferior temblando y agacha la cabeza.

-Volviste a salvarme amigo… -dice entrecortadamente para luego afirmar la voz- pero esta vez no voy a esperar que el destino gire a mi favor.- Mel se aferra a la melena del ya difunto león, lo abraza y luego mira a la luna.

-No solo me salvaste la vida dos veces… me diste un motivo para seguir en este mundo y no pienso fallarte.- La anciana abraza al enorme felino con fuerza durante un buen rato nuevamente. Finalmente se para, acomoda a su amigo debajo del árbol, casi como si durmiese a la luz de una luna y lo cubre con una manta de hojas de Talandra, como si lo abrigara del frio y el rocío de la noche.

-Descansa viejo amigo, yo tengo una última tarea antes de reunirme contigo.- Melkiora se levanta mirando al león y se acerca al lago. Lava su rostro y sus manos, manchándolo de escarlata por la sangre, y comienza a caminar hacia el norte donde aún una estela de humo mancha el cielo.